La princesa Leonor apenas lleva unas semanas como universitaria, pero su llegada a la Universidad Carlos III de Madrid ya empieza a dejar algunos detalles sobre cómo está siendo su adaptación. Después de cuatro años vinculada a su formación militar, la heredera ha comenzado el grado de Ciencias Políticas en el campus de Getafe, donde poco a poco estaría construyendo una nueva rutina junto a otros estudiantes de su edad.
Su incorporación a las aulas se produjo el pasado 7 de septiembre. Desde entonces, una de las principales incógnitas ha sido conocer cómo está viviendo la princesa Leonor esta etapa alejada de la formación militar. La posibilidad de asistir a clase con normalidad, hacer amistades y participar en planes universitarios forma parte de una experiencia que, en su caso, está condicionada por un importante dispositivo de seguridad.
Según la información difundida por la presentadora de 3Cat Núria Marín, conocida en redes por su espacio Royal Salseo, la princesa Leonor ya estaría comenzando a relacionarse con otros alumnos. Los testimonios que ha recibido apuntan a que se muestra educada con quienes la saludan y que devuelve habitualmente los gestos de los estudiantes que se acercan a ella.
La princesa Leonor comienza a integrarse en la universidad

La presencia de la princesa Leonor en la Universidad Carlos III no implica que acuda necesariamente a todas las clases. Según la información trasladada por Núria Marín, la heredera estaría dando prioridad a los seminarios y a las materias que se desarrollan en grupos reducidos, de aproximadamente 30 estudiantes.
La razón estaría relacionada con las condiciones de seguridad que acompañan a la heredera. En este tipo de aulas hay menos alumnos y resulta más sencillo controlar los accesos y los movimientos alrededor de la princesa Leonor. La propia Núria Marín lo explicó de esta manera: “Hay menos gente en clase y entiendo, pues, que es más fácil asegurar su seguridad y son clases como más prácticas”.
La información no aclara qué ocurre con las asignaturas que se desarrollan en las grandes clases magistrales. No ha trascendido si la princesa Leonor recibe los apuntes de otros compañeros, si existe algún mecanismo específico para seguir esos contenidos o si dispone de alguna alternativa académica para las materias a las que no acudiría presencialmente.
En cualquier caso, la seguridad parece estar condicionando parte de su experiencia universitaria. La heredera comparte campus con otros jóvenes, pero no puede desarrollar exactamente la misma rutina que ellos cuando el tamaño de los grupos o las circunstancias dificultan el control del dispositivo que la acompaña.
La princesa Leonor ya comparte planes con sus compañeros
En el terreno personal, la situación parece diferente. La princesa Leonor ya habría empezado a establecer vínculos con otros estudiantes y habría sido vista saliendo de la universidad con una amiga. También habría participado en planes con compañeros fuera del horario académico.
Uno de los episodios que más información ha permitido conocer sobre esta nueva etapa se produjo en un establecimiento próximo a la Universidad Carlos III. Según el relato difundido por Núria Marín, la princesa Leonor acudió a La Antigua junto a un grupo formado por entre 15 y 20 estudiantes.
La periodista explicó: “Me han contado que esta semana la princesa Leonor acudió con unos 15 o 20 compañeros de la universidad a un bar muy cercano a la universidad Carlos III que se llama La Antigua”. La estancia habría durado aproximadamente una hora y, según la misma información, la heredera estuvo integrada en el grupo.
Núria Marín añadió otro detalle sobre aquella salida: “Estaba muy integrada; me dicen que estuvo alrededor de 1 h allí y que se tomó una Coca-Cola Zero”. El dato muestra el tipo de plan que estaría compartiendo la princesa Leonor con sus nuevos compañeros, en un entorno cercano al campus y alejado de los escenarios oficiales en los que habitualmente aparece.
La Antigua, el bar cercano al campus elegido por Leonor

El establecimiento al que habría acudido la princesa Leonor es Bar La Antigua Getafe, situado en la avenida de las Ciudades, en las inmediaciones del entorno universitario. Se trata de un local con una oferta dirigida a un público general y especialmente vinculada a la zona universitaria, con tapas y bocadillos entre sus opciones y precios que se sitúan aproximadamente entre 1 y 10 euros por persona.
La elección del lugar resulta significativa porque no se trata de un establecimiento exclusivo ni de un restaurante asociado a ambientes de lujo. La princesa Leonor habría compartido allí una hora con sus compañeros, en una salida similar a las que pueden realizar otros estudiantes después de las clases.
En las inmediaciones también se encuentra El Eskinazo, uno de los locales más conocidos entre los universitarios de la zona. Antes incluso de que comenzara el curso de la princesa Leonor, algunos estudiantes ya señalaban este establecimiento como uno de los lugares habituales de encuentro durante la etapa universitaria.
Un reportaje publicado en septiembre señala que El Eskinazo recibe a más de 500 jóvenes al día y que ofrece bebida con tapa por unos 3,80 euros. Entre sus opciones aparecen los huevos rotos y el montado de escalope de pollo. Una estudiante resumió el papel de este tipo de locales dentro de la vida universitaria con una frase: “Un signo de que te integras en tu grupo de clase es tomarte algo aquí”. La Antigua también aparece vinculada a este mismo entorno de ocio universitario. Una guía estudiantil sobre Getafe recogía años atrás que El Eskinazo había ampliado su espacio con el local contiguo de La Antigua, manteniendo una oferta similar.
Una salida normal marcada por la seguridad
Más allá del establecimiento elegido, uno de los aspectos que más llama la atención de la salida de la princesa Leonor es precisamente la normalidad del plan. No habría acudido a un espacio reservado ni a una celebración organizada expresamente para ella. La heredera estuvo con compañeros de universidad, permaneció alrededor de una hora en un bar próximo al campus y tomó una Coca-Cola Zero.
Otros testimonios también apuntan a que la princesa Leonor estaría desarrollando progresivamente relaciones dentro de la universidad. THE OBJECTIVE recogió recientemente las palabras de una alumna que asegura coincidir habitualmente con ella y que la describe como “muy maja y educada”. Según ese testimonio, suele estar acompañada por un pequeño grupo de estudiantes y sus profesores se dirigen a ella por su nombre.
Monarquía Confidencial también sitúa a la princesa Leonor dentro de un núcleo cercano formado por cuatro o cinco amistades, aunque señala que mantiene contacto con otros alumnos del campus. Estos datos dibujan una incorporación progresiva a la vida universitaria, aunque siempre dentro de unas condiciones de seguridad específicas.
La principal diferencia entre la experiencia de la princesa Leonor y la del resto de estudiantes continúa siendo el dispositivo de seguridad. Según la información difundida por Núria Marín, durante aquella salida a La Antigua habría cuatro escoltas pendientes de la heredera, dos hombres y dos mujeres.
La vigilancia habría llegado incluso a impedir que se difundiera una imagen tomada durante la estancia. Una joven que se encontraba en una mesa cercana habría conseguido fotografiar a la princesa Leonor pensando que podía hacerlo sin ser descubierta. Sin embargo, los escoltas se percataron de lo ocurrido y, según el relato difundido por Marín, le pidieron que borrara la fotografía.
El episodio refleja las condiciones en las que la princesa Leonor está desarrollando sus primeras semanas como universitaria. Aunque ya comienza a compartir clases, conversaciones y planes con otros jóvenes, su entorno continúa sometido a una vigilancia que limita la posibilidad de que su vida cotidiana quede registrada públicamente.



