3Cuatro señales de alarma que no son astenia y exigen cita con el médico
El primer límite que separa la astenia otoñal de algo que conviene consultar es el tiempo y la respuesta al descanso. La astenia estacional típica es un fenómeno adaptativo —el organismo se reajusta al acortamiento de los días— y remite en unos días o, como máximo, en dos o tres semanas, mejorando con sueño suficiente, luz natural, buena hidratación y actividad física moderada. Cuando el cansancio se prolonga más allá de ese plazo, no cede aunque se duerma bien o va a más, deja de ser un ajuste de temporada: en personas que hasta entonces estaban bien, y sobre todo en mayores, la aparición progresiva de una fatiga que se mantiene meses es motivo de consulta y estudio en medicina de familia. A esa señal temporal se suma el corte clásico de las banderas rojas: adelgazar sin proponérselo, con una pérdida del orden del 5% del peso en pocos meses, fiebre que se repite, sudores nocturnos y ganglios inflamados que no bajan obligan a descartar infecciones ocultas y tumores, incluidos los hematológicos.
El segundo bloque de señales tiene que ver con lo que acompaña al cansancio. Si la falta de energía cursa con palidez, ahogo al hacer esfuerzo, palpitaciones o dolor en el pecho, la sospecha se desplaza hacia anemias, arritmias o problemas de corazón y pulmón, causas frecuentes de fatigas atribuidas por error a la estación. También apunta a enfermedad orgánica el patrón contrario al de la astenia: cansancio con intolerancia al frío, aumento de peso, piel seca y ánimo bajo, propio del hipotiroidismo, o sueño no reparador con ronquidos y pausas respiratorias, típico de la apnea. Y hay una cuarta señal que no admite espera: la somnolencia extrema con habla pastosa, pérdida de fuerza en un lado del cuerpo o torpeza al caminar puede anunciar un ictus o un accidente isquémico transitorio, y exige llamar a urgencias en lugar de pedir cita. En el resto de casos, el médico parte de un hemograma, glucosa, función tiroidea, renal y hepática y marcadores de inflamación para orientar el diagnóstico.
