2La razón real: por qué Mercadona no los anuncia y los deja arrinconados
No hay un escondite deliberado ni una jugada de misterio. Lo que ocurre con esas cuatro novedades de menos de 3 euros es, sencillamente, que Mercadona no tiene dónde destacarlas: la cadena valenciana ha eliminado de sus tiendas las cabeceras de góndola, esos frontales de pasillo donde la competencia monta promociones y lanzamientos. El analista de retail David Ferro lo explicaba en LinkedIn el pasado noviembre: sus lineales aparecen "completamente despejados en los extremos", ocupados solo por producto en caja, sin estructuras adicionales ni señalización llamativa. La razón, según este experto, responde al enfoque de "simplificar, agilizar y hacer extremadamente eficiente la compra": Mercadona prefiere una experiencia "estable, uniforme y predecible" antes que el impacto visual del ruido promocional.
Esa ausencia de escaparate explica también por qué no los anuncia. Mercadona no hace publicidad directa y sostiene que el boca a boca de "el jefe" —su término para el cliente— es su mejor reclamo, de modo que una novedad suele llegar al comprador antes por Instagram o TikTok que por cualquier campaña. Encaja con su política de "siempre precios bajos", sin ofertas rotativas que justifiquen un espacio de activación comercial, y con la prescripción de surtido que defiende Juan Roig: "Al cliente le damos la oportunidad de acertar, no la posibilidad de elegir". El producto no está arrinconado por descuido, sino colocado como cualquier otra referencia; es el propio cliente quien, al descubrirlo y grabarlo, lo convierte en viral y hace el trabajo que la empresa nunca hace por sí misma.
