El caldo de otoño que desinflama el vientre en 3 días: la receta con hortalizas que cuesta menos de 2€

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El aviso que falta en casi todas las recetas: tres de estas hortalizas hinchan a quien tiene intestino sensible

corn and green vegetable on yellow plastic container

Casi ninguna receta de caldo de otoño incluye el aviso que más falta hace: tres de las hortalizas habituales en estos guisos hinchan a buena parte de quienes tienen el intestino sensible. El puerro —sobre todo su parte blanca—, la cebolla y la coliflor figuran entre los alimentos con más fructanos y manitol, unos hidratos de cadena corta que el intestino delgado no absorbe bien y que la microbiota del colon fermenta. El resultado es la producción de gas y una mayor retención de agua dentro del intestino, lo que se traduce en distensión abdominal, flatulencia y molestias en personas con síndrome del intestino irritable (SII). En una receta de aprovechamiento, estas tres hortalizas abaratan el plato y aportan sabor, pero son también las que con más frecuencia desencadenan síntomas.

El aviso que falta no se resuelve colando las verduras: los fructanos y el manitol son hidrosolubles, así que pasan al caldo aunque se retiren los trozos. Los aliáceos (ajo, cebolla y puerro) son, según las guías clínicas, el grupo de alimentos que más se asocia a las molestias digestivas. Como alternativa, la parte verde del puerro suele tolerarse mejor que la blanca, igual que la zanahoria, el calabacín, las espinacas o la calabaza en poca cantidad. Retirar estas hortalizas de por vida no es la solución: la dieta baja en FODMAP es una pauta temporal —la fase de eliminación se mantiene entre dos y seis semanas— que debe supervisar un dietista-nutricionista, ya que prolongarla de forma indefinida empobrece la microbiota.