Valencia prepara multas para las despedidas de soltero con complementos obscenos: así afecta a los bares

El borrador de la ordenanza de civismo prevé sanciones de entre 750 y 3.000 euros por ruido, botellón o complementos sexuales en la vía pública. Los bares no son los sancionados, pero sí los primeros interesados en que la fiesta se ordene.

Valencia quiere poner orden en las despedidas de soltero más ruidosas: el borrador de la ordenanza ya está sobre la mesa. No se trata de prohibir la fiesta, sino de que el centro histórico siga siendo habitable cuando cae la noche. Y, de paso, de que los bares que viven de esto no paguen el pato de las malas formas de unos pocos.

Qué multas prepara Valencia para las despedidas de soltero

El texto, todavía en fase de borrador y pendiente de aprobación, pretende regular de manera expresa las despedidas de soltero en la vía pública. La intención no es acabar con ellas, sino encauzarlas: la fiesta puede seguir, pero con otras reglas en la calle.

Las sanciones previstas se mueven entre los 750 y los 3.000 euros, según el supuesto. De momento, nada firme: todo está en el aire hasta que el texto reciba el visto bueno definitivo.

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La multa que más titulares ha generado es la de hasta 750 euros por los complementos obscenos: ropa, muñecos u objetos de carácter sexual que representen genitales y puedan llamar la atención de los viandantes. Traducido al español de la calle, esos complementos de plástico que se han vuelto seña de identidad de las despedidas más gamberras.

Un escalón por encima están las multas de hasta 1.500 euros por ruido y convivencia, para quien arme más jaleo del razonable entre las 22:00 y las 08:00, de domingo a viernes, además de los sábados y las vísperas de festivo.

La misma cifra se aplica al botellón, con la posibilidad de decomisar las bebidas y con límites para comer o beber cerca de espacios protegidos. Es decir, la fiesta en la calle queda también bajo la lupa.

Una ciudad puede ser festiva y habitable a la vez: la diferencia está en dónde empieza la fiesta y dónde termina el descanso de los vecinos.

Ya en el extremo más alto, hasta 3.000 euros para quien obstaculice las labores de inspección municipal o protagonice conductas de humillación y burla hacia personas vulnerables. El borrador incluye además sanciones por actos vandálicos, acoso callejero u obstaculización de la vía pública. Aquí está la clave: son cuantías y supuestos de un documento en tramitación, así que conviene consultar el texto oficial del Ayuntamiento antes de darlos por definitivos.

Cómo afecta a los bares y al ocio nocturno

El matiz que más importa a quien trabaja en el sector es este: la ordenanza no sanciona al bar por recibir una despedida. Lo que persigue son los comportamientos en la vía pública, las escenas que han encendido el debate sobre la convivencia y el desgaste que notan los bares del centro de Valencia.

Ahora bien, el negocio es bien real: las despedidas de soltero llenan mesas y barras en temporada alta y en algunos barrios son una parte nada pequeña de la caja de los fines de semana. También generan residuos, ruido y roces con quien vive encima del local. Poco a poco, la balanza se ha ido desequilibrando.

Para la hostelería, el escenario que mejor funciona es el que ya se practica en muchos sitios: grupos que reservan mesa, menús pensados para celebraciones grandes, copas dentro del establecimiento y un cierre ordenado. La fiesta no desaparece, cambia de escenario.

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Y no es poco, porque la alternativa a poner normas suele ser el desgaste: vecinos hartos, turistas incómodos, y una ciudad que pierde gancho para quien viene a comer bien. Valencia vive del arroz, del esmorzaret —ese almuerzo de media mañana tan valenciano— y de una barra llena; cuidar esa convivencia es cuidar el negocio. Con esa doble condición de destino gastronómico y capital de la noche, el equilibrio no siempre es sencillo.

Convivencia y negocio: el pulso que decide el futuro del centro

No es un debate exclusivo de Valencia. El turismo de despedidas lleva años convertido en un problema de civismo en muchas ciudades y, al mismo tiempo, en un negocio lucrativo para determinados hosteleros. La diferencia es que aquí se ha decidido ponerle nombre y apellidos en un texto normativo.

¿Es la solución perfecta? Probablemente no. Multar a quien desfila con un complemento con forma de genital es fácil de explicar y de aplicar; medir cuándo un grupo 'altera la convivencia' ya es otro cantar. El éxito dependerá menos de las cifras y más de cómo se aplique en la calle, con sentido común y sin convertir el centro en un espacio prohibido.

Para el visitante, el mensaje es sencillo: si vas de despedida por Valencia, reserva mesa, deja en casa los complementos más gamberros y celebra dentro del local o en la terraza. Disfrutar de la noche sin molestar al vecino es más fácil de lo que parece.

Y si lo que te va es la gastronomía, tranquilo: la ciudad sigue siendo una de las grandes paradas foodies del Mediterráneo. El plan de tapas, arroces y mercados no lo toca nadie. Solo hay que poner de nuestra parte para que siga así.

🍽️ La ficha foodie

  • 🏠 Local / Establecimiento: Bares, restaurantes y locales de ocio nocturno del centro de Valencia.
  • 📍 Ubicación: Centro histórico de Valencia y zonas de ocio nocturno de la ciudad.
  • 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Tapas, arroces, menús para grupos y copas; ambiente de despedidas.
  • 💰 Precio medio: Varía según el local; consulta carta y precios en cada establecimiento.