Tengo dos hijos y, como cualquier niño, se pirran por el dulce. Estas magdalenas saludables me salvan las meriendas de la semana.
Y ojo, que en casa no somos talibanes del azúcar: en un cumpleaños o en el parque comen lo que les pongan. La diferencia está en el día a día, en el tupper del cole y en la merienda de después de la extraescolar.
La receta la cuenta con detalle Sara Hormigo en Trendencias. Es madre de Mateo, de seis años, y de Pablo, de año y medio, y lo tiene resuelto con un vaso de yogur como única unidad de medida.
Los ingredientes: todo se mide con un vaso de yogur
Aquí no hay balanza ni robot de cocina. El vaso del yogur hace de cuchara de medida y el truco del vaso de yogur lo cambia todo: si te sale bien una vez, ya no necesitas volver a mirar la receta.
- Un vaso de yogur griego natural bajo en grasa.
- Un vaso de aceite de oliva virgen extra.
- Tres vasos de harina de espelta integral.
- Tres huevos.
- Medio sobre de levadura.
- Eritritol al gusto (dos o tres sacudidas del bote).
La espelta integral es la que usa ella, aunque también funciona la de avena o la de trigo integral. Aviso importante: la espelta y el trigo llevan gluten de serie, así que esto solo queda sin gluten si tiras de una harina certificada.
En el dulzor entra el eritritol, un polialcohol que endulza sin sumar azúcar y que se encuentra en el pasillo de repostería de Mercadona. No es magia: si te pasas con la cantidad, sabe raro y puedes acabar con la barriga revuelta.
Una merienda casera no convierte a nadie en nutricionista, pero sí deja fuera el aceite de girasol y los jarabes que nunca ves.
Cómo se hacen paso a paso (y por qué no se te van a pegar)
La elaboración es de las que no fallan. Nada de batidora eléctrica ni tiempos raros: con un bol, una cuchara y las manos limpias sobra.
- Echa el vaso de yogur en un bol y añade los tres huevos. Remueve bien.
- Incorpora el vaso de aceite y mezcla hasta que quede ligado.
- Añade la harina, la levadura y el eritritol. Mezcla de nuevo.
- Reparte la masa en moldes de silicona, llenando un poco más de la mitad.
- Hornea 30 minutos a 170 °C, con el horno precalentado 10 minutos antes.
El detalle que evita el desastre: no llenes los moldes más de la mitad. Si te pasas, la masa sube con el calor, se desborda y te queda una bandeja con flequillo.
Los moldes de silicona no se pegan y no hace falta engrasarlos. Eso sí, cada horno es un mundo: si al final se tuestan de más, tapa la bandeja con papel de aluminio y déjalas terminar.
Cuando salen, aguantan un par de días en un recipiente cerrado. Con un vaso de leche, con mermelada sin azúcar o con un trozo de chocolate negro por encima, entran solas.
Por qué estas magdalenas funcionan mejor que las 'sin azúcar' del súper
Muchas bollerías industriales que se anuncian como saludables cambian el azúcar por jarabe de glucosa o por aceites refinados. El resultado es un producto igual de procesado con una etiqueta más bonita.
La lista de ingredientes de esta receta se lee entera y se entiende: yogur, huevo, aceite de oliva, harina integral, levadura y eritritol. controlas el dulzor y sabes qué comen.
Eso sí, tomárselas como un cheque en blanco sería un error. Son una merienda mejor que la del pasillo del súper, no un alimento medicinal. La tanda se hace en tres cuartos de hora y cunde para toda la semana.
💡 El truco del almendruco
Tiempo total: unos 50 minutos (15 de preparación, 10 de precalentado y 30 de horno). Nivel de dificultad: fácil. El consejo extra: llena los moldes solo hasta algo más de la mitad y tapa con papel de aluminio si el horno aprieta de más al final.



