5El anticiclón que bloquea el cambio: por qué el calor se resiste a marcharse
El responsable de que Madrid siga en mangas cortas es un anticiclón reforzado por una dorsal subtropical asentada sobre el suroeste peninsular, una configuración que funciona como un muro: las borrascas atlánticas circulan a latitudes muy altas y ninguna vaguada consigue colarse hasta la Península. A ese cerrojo se suma la subsidencia, el movimiento descendente del aire que se comprime y se calienta al bajar, lo que consolida el tiempo seco y los cielos despejados. Con ese bloqueo, la AEMET anticipa máximas de 30 a 34 ºC en la capital durante al menos diez días consecutivos, con picos de hasta 35 ºC en Aranjuez, valores entre 5 y 10 grados por encima de lo normal para septiembre. Las mínimas, en cambio, se quedan en torno a los 16 y 17 ºC, así que las noches ya son frescas.
La AEMET de Madrid lo resume con una frase: «sin apenas incertidumbre, la semana inicial del otoño tendrá temperaturas extremas en la capital». El organismo sitúa el posible alivio a finales de semana, cuando el acercamiento de un frente por el noroeste podría dejar caídas de hasta 10 grados y recuperar un ambiente algo más otoñal, aún cálido para la época. La jornada que apunta a ese giro es el lunes 28 de septiembre, con máximas en torno a los 25 ºC y un 45% de probabilidad de lluvia. Pero ni eso rompe la tendencia: la AEMET prevé que la semana del 28 de septiembre al 4 de octubre siga siendo más cálida de lo habitual, y calcula entre un 60% y un 70% de probabilidad de que el conjunto del otoño resulte más cálido de lo normal.
