El mayor fenómeno de taquilla del anime ya tiene fecha en Netflix: Demon Slayer: Infinity Castle llega el 28 de septiembre.
Un taquillazo de más de 793 millones de dólares
La primera película de la trilogía que adapta el final del manga escrito e ilustrado por Koyoharu Gotōge ha recaudado más de 793 millones de dólares en taquilla en todo el mundo. En Japón, el filme superó el equivalente a 200 millones de dólares y se colocó entre las películas más vistas de la historia del país.
El largometraje tardó más de un año en dar el salto al streaming: primero en cines, después en Crunchyroll y ahora en las plataformas generalistas. En Norteamérica, la versión digital superó los 128 millones de dólares, un récord histórico para un estreno de anime en la región. Un año de espera que ha salido redondo.
Netflix confirma la fecha: el 28 de septiembre
A través de sus redes sociales, Netflix confirma el estreno para el lunes 28 de septiembre en su catálogo internacional. El lanzamiento simultáneo cubre Estados Unidos, Canadá, casi toda América Latina y también España y Reino Unido.
En Asia, la película ya está disponible en Netflix en Filipinas, Tailandia, Malasia, Singapur, Indonesia, y Vietnam, con Japón, China continental e India fuera de esa ventana. Crunchyroll se adelantó dos meses: la tiene en su catálogo desde el 28 de julio. Menudo verano para el fandom.
El resto de plataformas se suma solo un día después: HBO Max y Disney+ la estrenan el 29 de septiembre, mientras Amazon Prime Video hace lo propio en la misma jornada. En HBO Max la llegada se limita a América Latina y en Disney+ el foco está en España.
En el anime ya no manda un solo dueño del estreno: el cine abre la puerta, Crunchyroll la sostiene y las plataformas generalistas recogen la cosecha meses después.
Qué significa este desembarco para el fandom del anime
La jugada tiene lógica. La franquicia Kimetsu no Yaiba es hoy uno de los mayores motores del anime mundial, y el reparto escalonado de ventanas —cines, Crunchyroll, plataformas generalistas— exprime cada fase al máximo. Para el suscriptor de Netflix, la consecuencia práctica es sencilla: llega tarde, pero sin coste extra.
¿Está justificado el hype? Con más de 793 millones de dólares en taquilla, sí. Eso sí, el mérito no es de Netflix: la plataforma recoge una película ya amortizada en cines y en la casa natural del anime. El movimiento es tardío, pero está bien traído. Ahora la pregunta es si el público que ya la vio en Crunchyroll volverá a verla en casa.
Yo creo que sí. La trilogía sigue abierta y cada entrega reaviva la conversación, así que el tirón no se agota con un solo visionado. Las cifras oficiales de audiencia en streaming todavía no se han publicado; el primer Top 10 será la prueba real. Apunta la fecha.
Y ojo con el detalle de la trilogía: esta primera parte cubre el arranque del tramo final del manga, así que quien entre ahora en la saga tiene por delante las siguientes entregas. Si quieres contexto antes del maratón, puedes repasar la historia completa en su entrada de Wikipedia. Cada plataforma juega su carta y el que gana, casi siempre, es el que espera.
Medidor de hype
Nivel de hype: 8,5/10. Un taquillazo de 793 millones de dólares y una trilogía a medio contar pesan mucho. Eso sí, llega dos meses después que en Crunchyroll y sin coste extra para el suscriptor, así que el plan de sofá y manta está servido.
🍿 El maratón en corto
- 🎬 Lo importante: Demon Slayer: Infinity Castle aterriza en Netflix el 28 de septiembre tras recaudar más de 793 millones de dólares en cines.
- 📺 A qué suscriptores le interesa: a los usuarios de Netflix fans del anime que siguen la saga Kimetsu no Yaiba y no tienen Crunchyroll.
- 📅 Cuándo tendremos más novedades: A la espera de confirmación oficial sobre las siguientes partes de la trilogía y de los primeros datos del Top 10.



