El verano de 2026 ha sido el más cálido en España en un siglo y medio, según el balance que la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) presentó este lunes en Valencia. Las condiciones veraniegas arrancaron el 17 de mayo y siguen dejándose notar en septiembre.
El dato que mejor resume lo ocurrido es contundente: dos de cada tres días han transcurrido bajo ola de calor, según los registros de AEMET. No es un comentario de ascensor: es una afirmación respaldada por los datos de la agencia.
El portavoz de AEMET, Rubén del Campo, lo resumió así: 'Estamos ante una nueva dimensión del verano, que ha durado cuatro meses y no tres como marca el calendario'. El calor, añadió, empezó pronto y ha sido 'muy intenso y persistente'.
¿Qué ha confirmado AEMET sobre este verano?
AEMET sitúa el arranque de las condiciones veraniegas el 17 de mayo. Desde entonces, el calor ha llegado pronto y no ha dado apenas tregua: la estación se ha estirado hasta bien entrada la segunda mitad de septiembre.
La semana en curso añade un episodio más. Las máximas —los valores más altos del día, que suelen registrarse por la tarde— volverán a quedarse entre 5 y 10 grados por encima de lo normal para estas fechas, y más de 10 grados en zonas de la mitad norte. Será el tercer episodio cálido del mes, según la agencia.
Dos de cada tres días de este verano han transcurrido bajo ola de calor, una cifra que resume por sí sola la magnitud de lo que ha ocurrido.
¿A quién afecta el calor récord y cómo?
El impacto se extiende a toda la población y a varios frentes a la vez. La exposición prolongada al calor eleva el riesgo de golpes de calor y deshidratación, sobre todo entre las personas mayores, quienes conviven con enfermedades crónicas y quienes trabajan al aire libre.
El calor afecta a la salud, al consumo energético y al campo, tal y como recoge el propio balance de la agencia. Los recursos hídricos aparecen también entre los ámbitos señalados, con menos margen para atender el consumo urbano el regadío y los ecosistemas tras cuatro meses de altas temperaturas.
En los hogares, el efecto más visible es el gasto: el uso de ventilación y aire acondicionado se alarga semanas más de lo habitual y se nota en la factura eléctrica. En el campo, la atención se dirige ya a la previsión estacional de otoño.
Por qué este verano marca un cambio de patrón
Lo que cambia no es solo el termómetro, sino el calendario. AEMET habla de una nueva dimensión del verano, una estación que se ha estirado cuatro meses frente a los tres que fija el calendario y que, según su portavoz, empezó antes y ha sido más persistente de lo habitual.
Esa combinación de calor temprano, intenso y duradero explica la cifra de dos días bajo ola de calor de cada tres. En la práctica, se traduce en más jornadas con temperaturas por encima de lo normal y en un verano que se solapa con septiembre, un mes en el que tradicionalmente la actividad escolar y laboral recupera su ritmo.
La previsión estacional presentada junto al balance apunta a un otoño cálido, con temperaturas por encima de lo habitual. Si se confirma, el alivio llegará más tarde de lo habitual y el agua y la energía seguirán bajo presión varias semanas más.
Qué vigilar en los próximos días: si el episodio de esta semana se queda en un aviso más de septiembre o si, como apuntan los datos, el calor se prolonga hasta bien entrado el otoño.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: AEMET confirma el verano más cálido en España en un siglo y medio, con dos de cada tres días bajo ola de calor.
- 👥 Quiénes son los afectados: Toda la población, con más riesgo para mayores, enfermos crónicos y trabajadores al aire libre.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Un otoño cálido, más gasto energético y más presión sobre el agua y el campo.



