4La tasa turística y los impuestos municipales que solo aparecen en el último paso del pago
La tasa turística es el cargo que menos se parece a lo que promete el precio de salida: se calcula por persona y por noche, no por habitación, y solo dos comunidades la aplican como impuesto autonómico. En Cataluña va de 1 a 3,50 € por persona y día, pero Barcelona suma su propio recargo municipal y la horquilla final se dispara: hasta 11 € por persona y noche en hoteles de cinco estrellas y 8,50 € en viviendas de uso turístico. En Baleares, la ecotasa oscila entre 1 y 4 € según categoría y temporada —en temporada baja puede caer un 75%—, con un descuento del 50% desde la novena noche. A eso se suman tasas locales como la de Mogán (Gran Canaria), 15 céntimos por persona y día. Se paga aparte, casi siempre al hacer el check-in o el check-out, y en alojamientos pequeños suele exigirse en efectivo.
El problema es dónde aparece. Airbnb fijó el precio total como estándar global el 21 de abril de 2025: desde entonces muestra las tarifas incluidas en los resultados de búsqueda, pero no los impuestos en todos los países; los añade justo antes de pagar. Booking.com, en algunos mercados, publica las tarifas iniciales sin IVA ni tasa municipal y solo las desglosa al entrar en el alojamiento, y en Estados Unidos el hotel tax surge al pulsar "reservar". Ni siquiera el cartel de "impuestos y tasas incluidos" blinda al viajero: en marzo de 2025 un usuario denunció ante Deco Proteste haber pagado 139,19 € por tres noches en Roma y otros 30 € de tasa turística al llegar al alojamiento. Cuando la plataforma no recauda el tributo, lo cobra el establecimiento en recepción, y ahí la cuenta final supera a la de la pantalla. En reservas baratas, un cargo fijo por persona y noche puede acercarse a una cuarta parte de la factura.
