Reconócelo: hay tardes en las que pelar patatas para una tortilla de patatas con patatas fritas es sencillamente demasiado.
Tres ingredientes y ni una patata que pelar
Ferran Adrià lo tiene claro. En un vídeo que ha publicado en YouTube, el chef de elBulli propone una versión exprés de la tortilla de siempre: ocho huevos, aceite de oliva y una bolsa de patatas fritas. Ni cebolla, ni mandolina, ni sartén llena de aceite hirviendo a las diez de la noche.
La lista de la compra es de risa:
- 8 huevos
- Aceite de oliva, el justo para cubrir el fondo de la sartén
- 1 bolsa de patatas fritas
El paso a paso tampoco tiene misterio. Bate los huevos en un bol hasta que queden bien integrados, pon la sartén al fuego con el aceite y echa las patatas de bolsa dentro del bol. Remueve para que se impregnen bien de huevo —con ese mismo gesto ya se van ablandando— y vierte la mezcla en la sartén caliente. Fuego medio, sin prisas.
Cuando la tortilla cuaje por la parte de abajo, coloca un plato encima de la sartén y dale la vuelta con cuidado para cocinarla por el otro lado. El punto exacto lo decides tú: si te gusta jugosa, retírala antes; si te gusta cuajada, aguanta unos segundos más. Y ya está.
Por qué una bolsa de patatas fritas funciona de verdad
Aquí llega el detalle que a muchos les chirría. Las patatas de bolsa ya están fritas, saladas y crujientes, de modo que al contacto con el huevo se ablandan y sueltan su almidón, que es exactamente lo que hace la patata pochada en aceite, pero sin el proceso previo. Traducción: te ahorras el pelado, el corte y el disgusto de la freidora.
Eso sí, cuidado con la sal. Las patatas ya vienen saladas de fábrica, así que prueba la mezcla antes de añadir nada más. Si eliges una bolsa de patatas gruesas en lugar de las finas de aperitivo, aguantarán mejor el huevo y la tortilla quedará más consistente.
La tortilla de patatas con patatas fritas no engaña a nadie: cambia el proceso, no el plato, y te devuelve quince minutos de vida.
En redes sociales cada vez más creadores de contenido se han animado a probarla, y las reacciones van del escepticismo a la conversión inmediata. Los hay más críticos, claro. Yo estoy en el bando de los que piensan que el recurso es de diario: perfecto para un martes de pereza, insuficiente para una celebración.
El truco que ya se usaba antes de TikTok (y mi veredicto)
Ojo, porque esto no lo ha inventado nadie ahora. La tortilla hecha con patatas de bolsa lleva décadas circulando por cocinas españolas y por más de un bar de barrio que la ha puesto de bandera cuando faltaba tiempo o género. Las variantes de la tortilla de patatas dan para un tratado, pero esta es la única que se monta en lo que tarda en calentarse la sartén.
¿Merece la pena? Si buscas la mejor tortilla de tu vida, no. Esa sigue necesitando su patata bien pochada y su paciencia. Si buscas cenar algo digno en quince minutos, con tres ingredientes y una sartén, el truco cumple de sobra y además sale barato. Para eso está.
💡 El truco del almendruco
Tiempo total: unos 15 minutos. Nivel de dificultad: fácil. Un consejo extra: si la mezcla te queda demasiado espesa, añade un huevo más antes que un chorro de leche.



