Un reproductor de música con estética de Game Boy acaba de cerrar su Kickstarter con más de 500.000 dólares. La gente quiere cacharros más tontos, y no es una forma de hablar.
El aparato se llama AP30 Music Boy y lo firma HIDIZS, marca con un catálogo de reproductores y auriculares que puedes ver en su web oficial. La meta era modesta: 40.000 dólares de Hong Kong, unos 5.100 dólares al cambio. Terminó en HK$3.954.885, alrededor de 504.311 dólares. Casi 99 veces la cifra que habían pedido. La ronda ya está cerrada, eso sí: quien llegue tarde puede entrar como late backer y esperar su turno. Lo recogía Engadget.
Qué hace exactamente el AP30 Music Boy
Hay dos versiones: una de aluminio de 80 gramos y otra de plástico de 56. Pantalla IPS de 2 pulgadas a 296×240, chip RKNanoD, DAC CS43198, amplificador RT6863, salidas de 3,5 y 4,4 mm, Bluetooth 5.3 y batería de 1.200 mAh. Ocho o diez horas con cable y seis u ocho sin él. No lleva memoria interna: microSD de hasta 256 GB y a correr.
Aguanta MP3, WAV, APE, FLAC, ALAC, OGG, WMA, DSF y DFF, con PCM de hasta 192 kHz/24 bits y DSD256 nativo. Los audiófilos no van a tener de qué quejarse. También hace de DAC portátil por USB-C, trae seis presets de ecualización, lee ebooks y esconde seis juegos retro dentro, con un clon de Tetris y otro de Snake.
Por qué la 'dumb tech' ha dejado de ser postureo
Los responsables del proyecto lo resumen mejor que cualquier informe: 'los smartphones mataron al reproductor dedicado, pero también mataron la magia'. Traducción libre: escuchar un disco entero en el móvil viene con notificaciones, banners y un algoritmo que te sugiere un podcast a los dos minutos. Un aparato que solo reproduce música es hoy un acto de rebeldía.
Las búsquedas de iPods de segunda mano llevan meses subiendo, y no es nostalgia de cuarentones: buena parte del tirón viene de la Generación Z, la misma que ha rescatado el Y2K, los foros especializados y las animaciones en Flash. Si no viviste aquello, comprarte un trasto offline es lo más cerca que vas a estar de aquella época.
La desconexión ya no se vende como una renuncia, sino como un accesorio de bolsillo que no te interrumpe mientras suena un disco entero.
Se veía venir: primero el iPod, ahora el trasto con botones
El patrón ya se ha visto. Los móviles plegables 'tontos' de estética Y2K llevan dos años vendiéndose bien entre quien quiere WhatsApp pero no Instagram, y el audio portátil ha respondido con reproductores que copian la carcasa del Walkman o del Game Boy original. La mayoría de los mecenas de este tipo de campañas tiene claro lo que compra: recuerdo, botones físicos y cero notificaciones. Lo retro funciona cuando el original era mejor de lo que la memoria sugiere.
¿Merece la pena? Depende de lo que busques. Si tu música vive en Spotify, este cacharro no te sirve: no hay streaming, no hay apps y no hay cuenta que conectar. Necesitas archivos propios y una microSD. Ese es el peaje y, a la vez, todo el argumento. Los envíos arrancan en octubre, así que las primeras unidades reales llegarán con su correspondiente dosis de sorpresa o de decepción.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 7,5/10. Las cifras de la campaña son de récord y las especificaciones están por encima de lo que suele verse en este tramo de precio, pero nadie ha escuchado todavía una unidad final. La 'dumb tech' va en serio; el sonido, ya veremos — pide una microSD y un poco de fe.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? El AP30 Music Boy cierra su Kickstarter con 504.311 dólares frente a los 5.100 que pedía.
- 🔥 ¿Por qué importa? Confirma que hay mercado para cachorros offline con estética retro y specs de audiófilo.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si tu música vive en streaming, es un meme caro. Si tienes FLAC, te va a tentar.




