Tener hijos en España eleva el riesgo de pobreza mucho más que en casi toda la Unión Europea. En 2025, el 29,9% de quienes viven con hijos está en riesgo de pobreza o exclusión social, frente a alrededor del 21% de las personas que viven sin hijos. Lo recoge el último informe de Eurostat sobre las condiciones de vida en la UE.
¿Qué dicen los datos de Eurostat?
La brecha entre unos y otros hogares se acerca a los nueve puntos porcentuales, y solo Luxemburgo registra una diferencia mayor: 10,1 puntos. La distancia contrasta con la media europea, donde la brecha entre hogares con y sin hijos se queda en 2,3 puntos.
Todo esto se mide con la tasa AROPE, el indicador europeo que combina renta baja, carencia material y baja intensidad de empleo. En el conjunto de los Veintisiete afecta al 22,1% de quienes viven en hogares con hijos dependientes, frente al 19,8% de quienes no tienen hijos. En 16 de los 27 países la tasa es superior entre los hogares con hijos, aunque con diferencias muy distintas.
El dato llega después de que España alcanzara en 2025 el primer puesto europeo en pobreza infantil. Según Eurostat, el 33,8% de los menores está en riesgo de pobreza o exclusión social, alrededor de uno de cada tres. Es la primera vez que España encabeza esta clasificación desde que la serie histórica del organismo arranca, en 2015, tras superar a Bulgaria y Rumanía.
Esa tasa bajó respecto al año anterior, cuando llegó al 34,6%, pero el descenso no bastó para abandonar el primer puesto. Bulgaria se quedó en el 33,1% y Rumanía, en el 32,4%. La media de la UE se situó en el 24,3%. El director de estadísticas sociales de Eurostat, Jarko Pasanen, subraya que estos datos cobran especial relevancia en un contexto de inflación.
¿A quién afecta más tener hijos?
La estadística europea no explica por sí sola qué hay detrás de esa diferencia, pero el estudio que Funcas publicó el pasado mes de agosto apunta a un patrón claro. Los padres jóvenes y las familias monoparentales son los más expuestos a ese riesgo. La estructura del hogar resulta determinante, porque la crianza cambia a la vez las necesidades de gasto y la capacidad de generar ingresos.
La brecha entre tener hijos o no tenerlos se ensancha según el empleo, la vivienda y el número de adultos que sostienen el hogar.
El efecto no es igual para una pareja con dos salarios estables que para un hogar con un solo adulto, ni para unos padres que acaban de empezar su trayectoria laboral. El riesgo de pobreza no depende solo de cuánto se ingresa: también importan cuántas personas dependen de ese dinero y la estabilidad del empleo.
Según el estudio de Funcas, la vivienda añade presión a esa ecuación. Si se descuenta de la renta el gasto en vivienda, la tasa de pobreza pasa del 19,5% al 23,5% y aparecen 1,95 millones de personas por debajo del umbral. Entre los inquilinos, el salto es mayor: la tasa de pobreza de los hogares que alquilan llega al 50%.
El alquiler también gana peso. La proporción de población que vive de alquiler ha crecido hasta el 17,4%, frente al 12,1% de 2014, y es el régimen con mayores costes de acceso y menor capacidad para amortiguar las subidas de precios, según el informe.
Qué ha cambiado desde 2015 y qué toca vigilar
La serie histórica de Eurostat arranca en 2015 y, desde entonces, España nunca había estado en lo más alto de la tabla de pobreza infantil. Ahora lo está, y con una tasa que baja, pero muy despacio: del 34,6% al 33,8% en un año. La diferencia entre hogares con hijos y sin hijos tampoco es nueva, aunque se ha hecho más visible con la inflación.
Los autores del estudio de Funcas, Ignacio Conde-Ruiz y Álvaro Pinto, señalan que la vivienda merece un análisis propio dentro de la pobreza infantil, porque el régimen de tenencia ayuda a explicar por qué los hijos penalizan más a unas familias que a otras. En la Gran Recesión, recuerdan, los hogares en alquiler, y los que arrastraban hipotecas más altas, fueron los que sufrieron más estrés económico.
¿Qué viene ahora? Eurostat actualiza cada año su estadística de condiciones de vida, así que los datos de 2026 no se conocerán hasta el año que viene. Mientras tanto, las cifras dejan dos focos sobre la mesa: las familias jóvenes con hijos y la vivienda, los dos elementos que más empujan a los hogares españoles hacia el umbral de la pobreza.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: España es el segundo país de la UE donde tener hijos eleva más el riesgo de pobreza frente a los hogares sin hijos.
- 👥 Quiénes son los afectados: familias jóvenes, hogares monoparentales y menores: uno de cada tres está en riesgo de pobreza o exclusión.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: más presión sobre la crianza y la vivienda en los hogares con menos ingresos.



