5Hasta dónde puede bajar: descuentos de retención frente a ofertas de captación
Las ofertas de captación rara vez bajan el precio del kilovatio hora: lo que hacen es pagar por la firma. Los ejemplos son elocuentes. En su campaña Back to School (del 19 de septiembre al 20 de octubre de 2025), Endesa ofrecía hasta 20.000 puntos de su programa de fidelización —equivalentes a 200 euros canjeables en factura— a quien contratase luz y gas con las tarifas Conecta, 14.000 puntos (140 euros) por solo la luz y 6.000 (60 euros) por el gas. En primavera, esa misma compañía anunciaba 100 euros en puntos por la tarifa One Luz, 60 por One Gas y 160 por ambas. Repsol se mueve en cifras parecidas: hasta 100 euros en su monedero Waylet al contratar los dos suministros, más 15 céntimos por litro de carburante y 40 euros por cada amigo que se sume con luz y otros 40 con gas. Son pagos únicos y casi nunca automáticos: exigen que la distribuidora conceda el alta, estar registrado en el programa de fidelización y validar el código en un plazo que suele ser de 30 días.
A la hora de retener, la comercializadora no necesita convencer a nadie nuevo, así que se mueve en un rango que va del 10% sobre el término de energía durante un año al 30% sobre el término variable del gas en determinadas provincias, pasando por regalos como un mes gratis —las primeras 720 horas a 0 €/kWh— a cambio de firmar una permanencia. Un cálculo difundido por la prensa económica cifra el ahorro de un hogar que revisa sus contratos cada año entre el 15% y el 30%. La clave es contra qué se compara: la referencia no es lo que pagabas, sino el mercado. La OCU recuerda que existen promociones con descuentos del 70% o el 80% el primer año que desaparecen sin aviso y dejan la factura entre un 300% y un 500% más cara, y que un precio de 0,11 €/kWh que en realidad es 0,11999 €/kWh esconde 45 euros al año. Por eso desaconseja contratar por teléfono cuando la llamada no la inicia el cliente.
