El avance médico que permite detectar el Alzheimer diez años antes mediante un simple análisis de sangre rutinario

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Cuándo estará en la consulta del médico de familia

Un médico utiliza un estetoscopio para examinar a un niño pequeño en presencia de su madre en un consultorio médico.

El análisis de sangre que detecta la huella biológica del Alzheimer ya no es una promesa de laboratorio, pero su llegada a la consulta del médico de familia no será homogénea. En Estados Unidos, la FDA autorizó en octubre de 2025 el test Elecsys pTau181 de Roche, el primero indicado específicamente para atención primaria como herramienta de descarte, y en febrero de 2026 Labcorp lo puso a disposición a nivel nacional para pacientes de 55 años o más con síntomas de deterioro cognitivo. La prueba mide la proteína tau fosforilada en una extracción convencional y, con un resultado negativo, permite al médico de cabecera orientar el estudio hacia otras causas de pérdida de memoria. En Europa, el marcado CE llegó en julio de 2025 para la versión de descarte y en mayo de 2026 para un pTau217 capaz de confirmar y descartar, con los mismos umbrales en atención primaria y especializada.

Que exista la aprobación regulatoria no significa que esté ya en la consulta. Los propios datos estadounidenses muestran que solo un 16,7% de los médicos de atención primaria pide estos biomarcadores, lastrados por el precio —entre varios cientos y más de mil dólares, a menudo sin cobertura— y por la falta de confianza para interpretar el resultado: un positivo obliga igualmente a derivar al especialista. En España, el consenso científico sitúa estas pruebas, por ahora, en el ámbito especializado. Los plazos varían mucho entre países: Suecia ya ha integrado la p-tau217 en su circuito diagnóstico, el Reino Unido prepara su despliegue en el NHS en dos o tres años y Cataluña estudia su viabilidad en centros de salud con un proyecto piloto en Barcelona previsto para 2026. La horquilla realista apunta a esta misma década, y dependerá de la financiación pública.