Fernando Alonso ya tiene un Bugatti Veyron Grand Sport cromado en el garaje y las redes han perdido la cabeza.
El bicampeón del mundo ha sido cazado recogiendo el hipercoche, con un cromado que sustituye al clásico bitono de la marca francesa, y el vídeo ha corrido por X e Instagram más rápido que cualquier rueda de prensa de la temporada. Según Motorsport.com, la operación amplía una colección que ya daba vértigo.
Qué es exactamente el Bugatti que se ha llevado Alonso
Hablamos de un Bugatti 16.4 Veyron Grand Sport, la versión descapotable del hipercoche que devolvió a Bugatti al mapa a mediados de los 2000 y que ya tiene su propia entrada en Wikipedia como objeto de culto moderno. Bajo el capó, un W16 de 8,0 litros con cuatro turbos que en su primera versión entregaba 1.001 caballos y que en las variantes posteriores llegó a 1.200. Traducido a sensaciones: de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y una punta de 407 km/h, cifras que en el garaje de un piloto de Fórmula 1 suenan casi a broma.
Lo llamativo no es solo el coche, es el acabado. Alonso ha renunciado al bitono clásico y ha apostado por un envoltorio cromado que convierte el Veyron en un espejo con ruedas. Un capricho que no pasa desapercibido ni a tres calles de distancia.
Y luego está el garaje, que es donde el asunto se pone serio. En ese garaje hay piezas de museo, sin exagerar: la colección del asturiano incluiría, según el repaso publicado por Motorsport.com, un Mercedes-Benz CLK GTR, un Pagani Zonda Verde Diamante, un Aston Martin Valkyrie, un McLaren P1, un Porsche 918 Spyder, un Ferrari LaFerrari, un Lamborghini Sián, o un Bugatti EB110 GT. El EB110 no es un detalle menor: es el Bugatti de los noventa que precedió al Veyron y la pieza que explica por qué este piloto compra lo que compra.
Coleccionar coches es fácil; coleccionarlos con criterio, y encima que la gente te aplauda el gusto, ya es otro deporte.
El aplauso de las redes: 'colecciona hipercoches como Pokémon'
Cuando el vídeo empezó a circular, los comentarios fueron casi unánimes. 'Su colección es asombrosa', escribió un usuario en Instagram, resumen bastante literal de lo que se leía en cada repost. Otro fue más allá: 'El tío colecciona hipercoches como quien colecciona Pokémon'.
El detalle que se ha saltado medio timeline es otro: aquí no hay coche de patrocinador ni unidad prestada para el fin de semana. Es una compra privada, con dinero propio, y eso en el paddock se comenta. La vitrina se ha convertido en su mejor rueda de prensa.
El contraste que nadie quiere mirar: un garaje de lujo y un Aston Martin en apuros
Porque el contexto deportivo no invita precisamente a brindar. El equipo de Silverstone firmó un 2026 complicado: estrenó un coche de especificación B en el Gran Premio de Hungría, sumó más evoluciones en la unidad de potencia en el de Países Bajos y en el debut del trazado Madring, durante el Gran Premio de España, Alonso acabó decimoséptimo mientras Lance Stroll no terminaba la carrera.
El resultado se lee en la clasificación: décimo en el campeonato de constructores con tres puntos, solo por delante del recién llegado Cadillac. Poner esa tabla al lado de un Veyron cromado explica bastante bien el curso de la temporada: mucho brillo en el garaje y muy poco en la pista.
Queda temporada por delante y ahí está la prueba de verdad: ver si las evoluciones del equipo convierten esos tres puntos en algo con lo que discutir de tú a tú en la zona media. De momento, el titular de la semana se lo lleva el cromado. Cosas que pasan cuando tu garaje va mejor que tu monoplaza.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Alonso ha recogido un Bugatti Veyron Grand Sport con carrocería cromada para su colección privada.
- 🔥 Por qué arde: El vídeo ha disparado los comentarios por su gusto y por el contraste con la temporada del Aston Martin.
- 📲 Lo que viene: Las próximas carreras dirán si las evoluciones del equipo acercan al coche a la zona media.

