Tamara Falcó no se esconde: habla de su cuerpo, de sus tallas y de por qué sus seguidoras la ven como una mujer real. La marquesa de Griñón acudió este 14 de septiembre al Invernadero del Palacio de Cristal de Arganzuela, en Madrid, para arropar a Pedro del Hierro en la presentación de sus propuestas para primavera/verano de 2027 y el arranque de la 84.ª edición de la Semana de la Moda de Madrid.
Entre bambalinas, Tamara atendió a los medios con su punto vivaracho de siempre y se mojó sobre su relación con la moda y con su cuerpo: 'He variado mucho de talla, pero he intentado ir siempre favorecida', confesó.
Lo que ha confesado sobre su talla y su armario
No es ningún icono de la moda, dice. Pero ya tiene 12 colecciones con Pedro del Hierro en seis años y una legión de seguidoras que la ven real. La marquesa ha convertido sus cambios de talla en su mayor argumento de cercanía. Su hipotiroidismo le ha jugado malas pasadas: en 2016 explicó que ganó entre 15 y 20 kilos por el diagnóstico. La mayoría de sus seguidoras se siente cómoda con esa naturalidad.
Tamara sostiene que ha simplificado los diseños buscando a una mujer más moderna, con la inspiración de los años 90 y Carolyn Bessette-Kennedy como telón de fondo. 'He simplificado mucho los diseños... quería que fuera una mujer mucho más moderna', afirma. Tamara Falcó ha puesto el foco en líneas puras y tallas reales.
También marca distancias con su madre: 'Me he modernizado en todo un poco. Mi madre es más reservada que yo... me encantan las tendencias. Intento aplicarlas siempre que me veo reflejada y favorecida'.
No se trata de tallas imposibles ni de iconos inalcanzables: Tamara Falcó vende cercanía, y por eso sus seguidoras se sienten reflejadas.
De la vuelta al gimnasio a la pregunta del bebé
Sobre su forma física, confiesa que en agosto no movió un dedo y que septiembre le ha devuelto a los entrenamientos. 'Mi entrenador, que es durísimo, está cogiendo carrerilla, y esta semana ha sido llevadera. Estaba sin aliento, que es lo normal', dice. La vuelta al gimnasio en septiembre cuesta más que cualquier look.
En el plano personal, con Íñigo no hay novedades: sigue 'fenomenal' y 'mucho más enamorada que el primer día'. Eso sí, de embarazo, nada. 'Cuando Dios quiera, seguimos igual', zanja.
Por qué este tipo de confesiones funcionan siempre
La confesión de Tamara Falcó llega en pleno revival de la estética de los 90, con Carolyn Bessette-Kennedy resucitada por TikTok e Instagram como la musa silenciosa que todas quieren copiar. El dato no es casual: que una marquesa de 45 años hable de tallas, hipotiroidismo y de simplificar los diseños encaja con el hartazgo de una audiencia cansada de la moda inalcanzable. El revival noventero convierte la honestidad de Tamara en puro imán.
A su favor juega una trayectoria de 12 colecciones con Pedro del Hierro, una firma que ha logrado colocar una imagen de lujo asequible y realista. Mientras otras celebridades venden suposiciones, Tamara Falcó vende prueba y error, sin dramatismos. Engordó, adelgazó, aprendió qué le sienta bien y lo cuenta sin drama.
El próximo capítulo será ver si el 'cuando Dios quiera' se queda en zanjazo o se convierte en tema recurrente cada vez que hay un acto público. Con la prensa del corazón pendiente y una horda de cuentas fan siguiendo cada aparición, la ventana de conversación queda abierta.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Tamara Falcó, la marquesa de Griñón, y su relación con la moda y su cuerpo.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Habla sin complejos de sus cambios de talla y de su adiós a los iconos inalcanzables.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque una mujer real y cercana vende más que cualquier perfil perfecto.



