Monster Netflix vuelve a poner fecha en el calendario de los amantes del true crime. El 17 de septiembre de 2026 llega la cuarta entrega de la antología creada por Ryan Murphy e Ian Brennan, esta vez centrada en uno de los crímenes más citados —y menos resueltos— de la historia criminal estadounidense: el de Lizzie Borden. Ocho episodios estarán disponibles de golpe, así que prepara el fin de semana.
Si las temporadas de Jeffrey Dahmer, los hermanos Menéndez y Ed Gein ya generaron conversación, esta promete ir un paso más allá. Por primera vez, la antología pone a una mujer en el centro del relato, y no cualquier mujer: una acusada que, pese a las sospechas, terminó absuelta por un jurado.
Monster Netflix reabre un crimen que nunca se cerró del todo
El 4 de agosto de 1892, Andrew y Abby Borden aparecieron brutalmente asesinados a hachazos en su vivienda de Fall River, Massachusetts. La principal sospechosa fue la propia hija de Andrew, Lizzie, quien finalmente fue declarada inocente por falta de pruebas concluyentes. Los homicidios, sin embargo, jamás se resolvieron legalmente.
Ese vacío es precisamente lo que ha alimentado más de un siglo de teorías, libros, películas y hasta una siniestra rima infantil que atribuye a Borden cuarenta golpes contra su madrastra y cuarenta y uno contra su padre. La serie recoge ese eco cultural, aunque la propia producción aclara que la rima no refleja con exactitud lo probado en el juicio.
Quién es Ella Beatty y por qué todos hablan de ella
En el papel protagonista está Ella Beatty, hija de Annette Bening y Warren Beatty, que se enfrenta a su primer gran papel televisivo tras un breve pero notable recorrido en cine y teatro.
La actriz llega avalada por su trabajo en Feud: Capote vs. The Swans, donde ya coincidió con Murphy, y por su debut cinematográfico en If I Had Legs I'd Kick You. Ahora se convierte en la primera "monstruo" femenina de toda la antología, algo que la propia producción presenta como un giro deliberado tras tres temporadas centradas en hombres condenados.
El reparto que promete elevar el nivel de la temporada
Junto a Beatty aparecen nombres de peso: Charlie Hunnam como Andrew Borden, el padre de Lizzie, y Rebecca Hall en el papel de Abby, su madrastra. Ambos actores ya formaban parte del universo Murphy —Hunnam venía de interpretar a Ed Gein— y aquí cambian de registro para dar vida a las víctimas del caso.
Completan el elenco Vicky Krieps como la criada Bridget Sullivan, Billie Lourd como Emma Borden y Sarah Paulson, habitual de las producciones de Murphy, en un papel que se aleja del núcleo familiar. La mezcla de veteranía y frescura busca repetir el fenómeno de audiencia que ya lograron las entregas anteriores de la saga.
Por qué esta historia engancha tanto al público español
La fórmula de Monster Netflix no ha cambiado: coger un nombre que sigue incomodando y convertirlo en tema de conversación global. Lo que sí cambia esta vez es el enfoque, porque Lizzie Borden no encaja en el molde del asesino en serie clásico. Es, más bien, un símbolo sobre la culpa, la familia y lo que nunca llegó a demostrarse ante un tribunal.
Ese matiz explica buena parte del interés en España, donde el true crime de época funciona especialmente bien cuando combina ambientación cuidada con preguntas sin respuesta clara. Aquí van cuatro razones que explican el hype:
- El misterio sigue abierto: nadie fue condenado, así que la serie puede jugar con la ambigüedad sin traicionar los hechos.
- Reparto de primer nivel: Hunnam, Hall, Krieps y Paulson aportan credibilidad dramática inmediata.
- Primer "monstruo" femenino: rompe el patrón de las tres temporadas anteriores y abre un ángulo distinto sobre la violencia y la represión.
- El sello Murphy funciona: tras Dahmer y los Menéndez, la audiencia ya confía en que la antología sabe convertir un caso histórico en fenómeno de conversación.
Qué puede esperar quien vea la temporada completa el 17 de septiembre
La sinopsis oficial presenta a Lizzie como la hija reprimida de una familia adinerada de Nueva Inglaterra, atrapada junto a una criada rebelde en un hogar marcado por la humillación y la crueldad victoriana. Los directores Max Winkler y Sarah Adina Smith firman una puesta en escena que, según los primeros adelantos, apuesta por un tono entre el drama psicológico y el thriller de época.
Conviene tener presente que se trata de ficción basada en hechos reales, con las licencias dramáticas propias del género. Aun así, si la temporada mantiene el pulso narrativo de sus predecesoras, todo apunta a que el 17 de septiembre se convertirá en una fecha señalada para los suscriptores de Netflix en España, con maratón de fin de semana incluido.
Hacia dónde va la fórmula Monster después de Lizzie Borden
El recorrido de la antología sugiere que Netflix ha encontrado una mina de oro narrativa: casos históricos con suficiente ambigüedad como para sostener ocho episodios sin agotar el interés. Con Dahmer, los Menéndez y Ed Gein ya demostrados como éxitos, la plataforma parece decidida a mantener el ritmo de una entrega al año.
Lo interesante de esta cuarta temporada es que abre la puerta a otros perfiles que hasta ahora la franquicia no había explorado: mujeres acusadas, casos sin condena firme, crímenes envueltos en mito popular más que en pruebas forenses. Si el público responde bien a Lizzie Borden, no sería extraño ver a la saga animarse a contar historias todavía más incómodas en próximas temporadas.





