7 marcas blancas de supermercado que replican la calidad de la primera marca a mitad de precio

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Yogur natural y griego: Hacendado y Milbona frente a Danone

Primer plano de un tazón de desayuno con yogur, frambuesas frescas y granola.

El envase de 750 gramos de yogur natural desnatado de Hacendado se queda en 1,05 euros, es decir, 1,40 euros por kilo, con 36 kilocalorías y 4,3 gramos de proteína por cada 100 gramos y sin azúcar ni edulcorantes añadidos. Con ese punto de partida, la comparación con Danone depende del segmento. Su yogur natural en pack de cuatro tarrinas de 120 gramos cuesta 1 euro (2,08 euros por kilo), un precio que la compañía francesa mantiene como máximo por tercer año consecutivo y con un perfil casi idéntico: 98% de leche fresca pasteurizada, 3,3 gramos de proteína y 133 miligramos de calcio. Donde la distancia se dispara es en el yogur griego, que es el producto que justifica la comparación: el natural o ligero de Hacendado sale a 1,93 euros los 750 gramos (2,58 euros por kilo) y el Oikos natural de Danone se va a 2,99 euros el pack de cuatro unidades de 110 gramos.

En Lidl, el yogur griego natural de Milbona se queda en 1,79 euros el kilo, muy por debajo de las referencias firmadas. La OCU lo ha situado entre los mejores de su categoría por relación calidad-precio, con un precio de 1,55 euros por kilo en su análisis y una composición sin exceso de azúcares ni aditivos. Detrás de la marca blanca no hay una fórmula casera: los yogures Hacendado los fabrica la multinacional estadounidense Schreiber Foods en Noblejas y Talavera de la Reina (Toledo), plantas heredadas de la francesa Senoble en 2015, además de la antigua factoría de Danone en Santa Cruz de Tenerife, comprada en 2014. La leche es de origen español y la fermentación se apoya en los mismos Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus que definen a un yogur clásico. Los nutricionistas solo ponen una objeción, y va por formato: los packs pequeños de seis tarrinas de 125 gramos se venden como postre lácteo y no cumplen los requisitos para llamarse yogur; las tarrinas grandes, sí.