Rocío Márquez enciende el debate: ¿hacen falta estudios para ser influencer?

Las universidades de Arizona e Irlanda ya ofrecen titulaciones en creación de contenidos y Goldman Sachs cifra la economía de los creadores en 250.000 millones de dólares. El sector pide profesionalizarse sin perder la esencia.

Rocío Márquez ha encendido el debate en el mundo de los creadores: ¿hacen falta estudios para ser influencer?

La pregunta no nace de un vídeo viral ni de una bronca entre streamers. Nace de un artículo firmado por esta comunicadora y profesora de la Universidad de Los Andes, que se pregunta si basta con un móvil, creatividad y constancia para vivir de las redes.

El debate no es solo de boomers: hay cifras y universidades moviendo ficha

Porque lo que antes parecía una salida para jóvenes con suerte ahora mueve 250.000 millones de dólares al año. Esa es la cifra que Goldman Sachs atribuye a la economía global de los creadores, con una proyección cercana a los 480.000 millones para 2027.

Publicidad

No es humo. En Estados Unidos, la Universidad Estatal de Arizona acaba de sumar una Licenciatura en Creación de Contenidos a su Escuela Walter Cronkite. En Irlanda se tomaron antes la delantera con una titulación parecida en la South East Technological University.

Lo que plantea Márquez —y aquí viene lo jugoso— es que la universidad ya no puede mirar para otro lado. El influencer no es solo el que baila en TikTok; es quien explica noticias, entrevista, opina y reúne audiencias que superan a muchos medios tradicionales.

De creador a influencer: la diferencia que medio internet sigue ignorando

Antes de seguir, conviene una aclaración que casi nadie hace. Creador de contenidos e influencer no son lo mismo. El primero produce vídeos, fotos o textos para una audiencia. El segundo añade algo más: la capacidad de influir en decisiones, opiniones y hasta en lo que compra su comunidad.

En España conocemos de sobra ambas caras. Ibai, TheGrefg o Dulceida no necesitaron una carrera universitaria para construir sus imperios. Aprendieron el oficio a golpe de directo, de prueba y error, lejos de las aulas.

Eso no invalida el debate. Al revés, lo que hace es subirlo de nivel: ¿debería el sector seguir siendo un camino de autodidactas o conviene una base de formación ética, narrativa y digital?

La creación de contenidos ya no es una moda: es una industria con lenguaje propio y audiencias gigantes.

Por qué esto va de los Ibai y los Xokas aunque no salgan en el titular

La profesionalización del sector no va de que un streamer se siente en un aula. Va de reconocer que detrás de cada directo hay guiones, gestión de marca, ética y un ecosistema que necesita reglas.

Publicidad

Rocío Márquez lo plantea sin demonizar a nadie: el periodismo y la creación de contenidos comparten plataformas y formatos, pero cumplen funciones distintas. Y en tiempos de bulos, una formación con pensamiento crítico no está de más para nadie.

Eso sí, en internet la conversación se calienta rápido. Medio sector defiende el carisma y la calle; la otra mitad aplaude que se estudien las narrativas digitales como una disciplina seria.

El plot twist: nadie pide un grado para grabar un Reel. Lo que asoma es una mezcla, más formación opcional y más respeto por el oficio.

Este debate ya lo vimos de refilón con fenómenos como La Velada del Año o los ESLAND. No hacen falta títulos para montarlos, pero sí estrategia, narrativa y una madurez que pocos imaginan detrás de las cámaras.

El Salseómetro

Nivel de salseo: 6/10. No hay beef entre creadores, pero el debate toca el ego y el bolsillo de la profesión. Internet se pregunta si el carisma vence al claustro, y la cifra de 250.000 millones aviva la hoguera.

📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)

  • 👤 De quién hablamos: Rocío Márquez y el debate sobre la profesionalización de los influencers.
  • 📲 En qué red social ha pasado: X (Twitter) y los comentarios de las noticias, no de un directo de Twitch.
  • 🔥 Por qué es viral: Porque interpela a la generación que quiere vivir de las redes y a las marcas que les pagan.