Yayoi Kusama retrospectiva en Ámsterdam: el Stedelijk reúne 300 obras en su homenaje

La muestra celebra a la artista japonesa fallecida en agosto con cerca de 300 obras que recorren seis décadas de obsesión por los lunares, las calabazas y las salas infinitas. Se puede visitar en el Stedelijk Museum de Ámsterdam hasta el 17 de enero.

Si te apasiona el arte contemporáneo, la retrospectiva de Yayoi Kusama en Ámsterdam es una cita imprescindible. El Stedelijk Museum reúne cerca de 300 obras de la artista japonesa fallecida en agosto, en una muestra que celebra seis décadas de obsesión por los lunares, las calabazas y las salas infinitas.

Qué vas a ver en la retrospectiva de Yayoi Kusama

La muestra, organizada con la Fundación Beyeler de Basilea y el Museo Ludwig de Colonia, iba a celebrar en vida a la artista. Ahora, tras su muerte, se ha transformado en una despedida monumental. Abierta hasta el 17 de enero, reúne cerca de 300 obras que abarcan dibujos infantiles, pinturas de redes infinitas, esculturas, documentación de sus happenings y sus salas infinitas.

Una vida entera en trescientas piezas.

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El Stedelijk Museum de Ámsterdam apuesta por una mirada completa, con la complicidad de la Fundación Beyeler de Basilea y el Museo Ludwig de Colonia. La comisaria Leontine Coelewij explica que han querido ir más allá de la imagen más conocida de Kusama y mostrar sus raíces.

En las salas conviven dibujos infantiles, pinturas de redes infinitas, esculturas fálicas, documentación de sus happenings y sus célebres calabazas amarillas. También hay una infinity room dentro de otra, con tentáculos amarillos repletos de lunares que multiplican al visitante.

El recorrido arranca con un dibujo hecho a los diez años: una casa familiar cubierta de lunares fucsias, violetas y rojos. De niña, Kusama oía hablar a animales y plantas y veía patrones que se extendían por el espacio. Dibujarlos fue su manera de controlarlos.

Hay artistas que se miran y artistas que se viven, y Kusama pertenece al segundo grupo: su obra es una invitación a disolverse en el todo.

Nacida en una familia acomodada con un vivero de semillas, Kusama creció rodeada de plantas y ciclos de vida. Tenía 16 años cuando cayeron las bombas atómicas sobre Japón, una amenaza que se coló en sus primeras obras. A los 21 años, un autorretrato la muestra ya fusionada con una flor, como anuncio de su deseo de disolver el yo.

Por qué Yayoi Kusama sigue fascinando al mundo

Para entender a Kusama conviene fijarse en un detalle: un punto nunca es simplemente un punto. La propia comisaria recuerda que un punto pasa a formar parte de un patrón, y ese patrón puede extenderse hasta que la forma individual casi desaparece dentro de algo mucho mayor. Esa relación entre el individuo y el mundo recorre toda su obra.

La repetición obsesiva de motivos fue su manera de controlar las alucinaciones que la acompañaron desde niña. Dibujaba flores, redes y lunares que cubrían su cuerpo y el espacio. Al convertir la ansiedad en patrón, inventó un lenguaje visual enteramente suyo.

Su salto a Estados Unidos en 1957, animada por Georgia O'Keeffe, fue decisivo. Allí irrumpió con cuadros de redes en pleno dominio del expresionismo abstracto y fue pionera del minimalismo. En los sesenta llenó de lunares los cuerpos desnudos de sus happenings y convirtió la performance en una forma de protesta política.

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En 1969 llegó a fundar su propia firma de moda en Nueva York, con diseños llenos de lunares y aberturas circulares. Esa faceta, menos conocida, demuestra su capacidad para llevar el arte más allá de los museos.

El contexto que explica su legado

El regreso a Japón en 1973, tras la muerte del artista Joseph Cornell y de su padre, coincidió con una crisis profunda. En 1977 ingresó en una clínica psiquiátrica, y en los años ochenta volvió a la pintura y la escultura con calabazas y motivos que evocan la naturaleza. La muestra no oculta ese capítulo: lo integra como parte de una trayectoria valiente.

Su historia importa porque ayuda a entender el arte contemporáneo japonés y la conquista de espacios por parte de una mujer en un mundo dominado por hombres. La comparación con otras retrospectivas de arte inmersivo es inevitable, pero Kusama fue pionera antes de que las salas espejadas se convirtieran en fenómeno global.

La exposición cierra con una infinity room dentro de otra, un guiño perfecto a su idea de autodisolución del ego. Quien entra no solo ve la obra: se convierte en parte de ella.

Merece la pena acercarse al Stedelijk antes del 17 de enero. Es una oportunidad única para despedir a una visionaria que entendió el arte como una experiencia total. Puedes consultar horarios y entradas en la web oficial del museo. Además, la entrada general permite acceder al resto de la colección del museo, una excusa perfecta para pasar la tarde.

Ficha técnica

  • Título: Yayoi Kusama. Retrospectiva en el Stedelijk Museum.
  • Autor o autora: Yayoi Kusama.
  • Qué puedes ver: Cerca de 300 obras, desde dibujos infantiles hasta las salas infinitas, pasando por pinturas de redes, esculturas y documentación de sus happenings.
  • Recinto y ciudad: Stedelijk Museum, Ámsterdam.