"¿Cuántas vacas se matan para carne?": Frank Cuesta cuestiona a los antitaurinos por el sufrimiento animal

Frank Cuesta dejó planteada su posición sobre el debate taurino a partir de una comparación directa entre los animales utilizados en la tauromaquia y aquellos que terminan en la industria cárnica. Sus declaraciones con David Jiménez se centraron en una pregunta concreta: si el sufrimiento animal es el argumento para rechazar las corridas, qué ocurre con los animales que también son sacrificados para producir alimentos.

El debate sobre la tauromaquia vuelve a ocupar a Frank Cuesta, que ha planteado una comparación entre el sufrimiento de los toros durante una corrida y las condiciones que afrontan otros animales destinados al consumo humano. El naturalista abordó esta cuestión durante una conversación con el periodista David Jiménez, en la que puso el foco especialmente en la diferencia de criterio que, a su juicio, existe entre algunas críticas a las corridas de toros y el consumo habitual de carne.

Frank Cuesta centró buena parte de su intervención en la muerte de los animales y en el sufrimiento que pueden experimentar antes de ser sacrificados. Para el naturalista, no tendría sentido considerar únicamente el caso de los toros cuando existen otros animales que también atraviesan situaciones relacionadas con su sacrificio.

El argumento económico también estuvo presente en sus declaraciones. Frank Cuesta defendió que la actividad vinculada al mundo taurino genera empleo para numerosas personas y, desde ahí, cuestionó a quienes rechazan la tauromaquia exclusivamente por el sufrimiento que puede producir al toro.

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Frank Cuesta compara la tauromaquia con la industria cárnica

Frank Cuesta en riesgo y hospitalizado tras una picadura   
Frank Cuesta en riesgo y hospitalizado tras una picadura | Fuente: Telecinco   

Frank Cuesta comenzó su explicación poniendo sobre la mesa el peso económico que tiene el sector taurino. “El mundo del toro da trabajo a tantísima gente”, afirmó. A partir de esa consideración, el naturalista cuestionó la postura de quienes consideran especialmente grave el sufrimiento de un toro durante una corrida mientras consumen carne procedente de otros animales.

En ese momento, Frank Cuesta calificó de contradictorio el planteamiento de determinadas personas contrarias a las corridas. “Es súper hipócrita que digan que el toro que tal...”, señaló durante la conversación con David Jiménez.

La comparación que planteó después estuvo relacionada con el número de animales que mueren en las plazas frente a los que son sacrificados para la producción de carne. Frank Cuesta formuló varias preguntas para establecer esa diferencia y poner el foco en la dimensión del sacrificio de animales destinados a la alimentación.

“¿Cuántos toros mueren al año en una plaza? ¿2.000? ¿Cuántas vacas se matan para carne?”, planteó el naturalista. Con esta cuestión, Frank Cuesta quiso trasladar el debate desde el escenario de las corridas hacia el conjunto de animales que son sacrificados para el consumo humano.

Frank Cuesta cuestiona cómo experimenta el toro el miedo

Otro de los puntos abordados por Frank Cuesta fue la manera en la que el toro puede experimentar la situación previa y durante una corrida. El naturalista explicó que había mantenido una discusión con una psicóloga animal que defendía que el animal experimenta un intenso sufrimiento cuando entra en la plaza y que siente miedo.

Frank Cuesta mostró una posición diferente frente a ese planteamiento y puso en duda que la reacción del toro pueda describirse únicamente desde esa perspectiva. “No tiene miedo, está atacando con todo lo que tiene hasta el último momento”, afirmó. A partir de ahí, el naturalista llevó la conversación hacia los animales que permanecen en los mataderos antes de ser sacrificados. Frank Cuesta utilizó este escenario para establecer una comparación entre el comportamiento de un toro durante la lidia y la situación de otros animales que esperan su turno antes del sacrificio.

“Si yo me llevo 4 vacas al matadero y tienen que esperar, y están escuchando a las otras, oliendo la sangre, sintiendo las vibraciones, en una fila... ¿Quién sufre más?”, preguntó. La cuestión planteada por Frank Cuesta se centró así en el tiempo que cada animal permanece expuesto a una situación que puede generar sufrimiento. El naturalista comparó los minutos correspondientes a la lidia con el periodo de espera que, según su ejemplo, pueden afrontar otros animales en un matadero.

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“¿Los 10 minutos desde que se le empieza a pinchar, o los 45 minutos esperando en una fila?”, planteó. Frank Cuesta también respondió a la idea de que una situación está justificada por tratarse de alimentación mientras la otra tiene como finalidad el entretenimiento. “Dicen que eso es para alimentarse y lo otro es un entretenimiento. ¿Hacerlo sufrir para comer? Porque eso también es un sufrimiento”, sentenció.

Frank Cuesta habla del transporte de los toros

Frank Cuesta también dirigió su atención a lo que ocurre con el toro después de abandonar la plaza. En este punto, el naturalista describió las condiciones del transporte del animal y las comparó nuevamente con las de otros animales que son trasladados para terminar destinados al consumo.

“El toro, cuando sale de la plaza, va en un box tan bien acondicionado que te metes tú ahí y flipas. Van como señores”, afirmó Frank Cuesta. La afirmación sirvió como punto de partida para que el naturalista volviera a plantear a David Jiménez una comparación con el transporte de vacas, pollos y cerdos. Su intención fue poner frente a frente las condiciones de los animales vinculados a la tauromaquia con las que pueden experimentar otros animales destinados a la industria cárnica. “¿Tú has visto cómo van las vacas? ¿O los pollos? ¿O los cerdos?”, preguntó.

Frank Cuesta no presentó la situación como un escenario perfecto. El propio naturalista reconoció que “no es un mundo ideal”. Sin embargo, sus críticas se dirigieron especialmente hacia quienes consumen carne y, al mismo tiempo, consideran inaceptable el sufrimiento que puede experimentar un toro en una corrida.

Frank Cuesta señala la contradicción de consumir carne

La parte final de la intervención de Frank Cuesta volvió a centrarse en la diferencia entre rechazar la tauromaquia por motivos relacionados con el bienestar animal y mantener el consumo de carne. Para el naturalista, esa postura puede resultar contradictoria cuando no se cuestionan de la misma manera las condiciones que afrontan los animales destinados a la alimentación.

Frank Cuesta insistió en que el sufrimiento animal no debería analizarse únicamente cuando se habla de toros. Su comparación incluyó vacas, pollos y cerdos, además de las condiciones de espera y transporte que había mencionado durante la conversación. El naturalista terminó dirigiendo una crítica especialmente contundente hacia quienes consumen productos cárnicos mientras condenan las corridas de toros. “Hay tanto hipócrita que se ha comido un chuletón ayer”, afirmó.