Márquez llega a Misano a tiro de piedra de un liderato que parecía imposible hace dos semanas. Y lo hace respondiendo a los que dudan de su lesión: 'no se lo deseo'.
Jorge Martín defiende el liderato del Mundial de MotoGP con 19 puntos de ventaja sobre el de Cervera y 24 sobre Marco Bezzecchi antes de la decimocuarta de las 22 citas del calendario, que se disputa de viernes a domingo en el circuito Marco Simoncelli. El de Aprilia aguantó el vendaval de MotorLand con dos quintos puestos, pero el pleno de 37 puntos de Márquez convirtió la remontada en una amenaza real.
El pleno de Aragón y la bomba sobre su lesión
Márquez llega lanzado tras ganar la esprint y la carrera en Aragón, un pleno de 37 puntos que le deja segundo de la general y recorta la distancia a 19. En la rueda de prensa previa al GP de San Marino, el vigente campeón del mundo cargó contra los que creen que 'hace cuento' con la lesión: 'no se lo deseo'. La frase, directa, es la respuesta a un runrún que le persigue cada vez que aprieta en la moto. El runrún no es menor: la duda toca la fibra de un campeón que ha tenido que reconstruirse físicamente para volver a pelear por todo.
Martín resistió el asedio con dos quintos puestos en Aragón y mantiene la cabeza del campeonato, pero ahora sabe que la regularidad ya no le basta. Por detrás, Bezzecchi subió al podio y se queda a 24 puntos, prácticamente en su territorio. El italiano corre en casa y llega con la moral por las nubes.
Misano, un circuito que le dice a Márquez más que a nadie
Los precedentes invitan a pensar en el golpe. Márquez suma seis victorias de MotoGP en Misano, incluidas las dos últimas ediciones, y en 2025 ya protagonizó una batalla memorable con Bezzecchi en ese mismo trazado. Martín también sabe lo que es ganar allí: lo hizo con el doblete de 2023. El circuito italiano ha sido históricamente favorable al de Ducati, y ahora más que nunca.
La lectura rápida sería: Márquez tiene el circuito, la inercia y el cuchillo entre los dientes. Pero el Mundial se decide en los domingos, y Martín lleva dos años demostrando que no se descompone con la presión. Por su parte, Bezzecchi no descarta nada: si gana ante su gente, mete a Aprilia en una guerra de tres.
Detrás del trío cabecero, Fabio Di Giannantonio necesita reaccionar tras un fin de semana complicado y Pedro Acosta llega lanzado después de su gran actuación dominical en Aragón. Francesco Bagnaia suma tres abandonos en domingo en las últimas cuatro carreras, una losa que le deja contra las cuerdas. Ai Ogura sigue fuera por la lesión en la mano, mientras Johann Zarco vuelve a sonreír con la Honda.
En la antesala, Manu González sigue al frente de Moto2 con el madrileño resistiendo el acoso de Izan Guevara, mientras Máximo Quiles domina Moto3 con una renta que ya asusta. La fábrica de talento español sigue alimentando el futuro del motociclismo.
El Mundial no se gana en la rueda de prensa, pero Márquez acaba de marcar el terreno antes de la batalla de Misano.
El ruido alrededor de la lesión es gasolina para Márquez
La duda sobre si Márquez exagera la lesión no es nueva. Cada vez que el de Cervera hace una salvada imposible o encadena victorias, aparece el mismo debate: ¿está realmente tocado o solo juega con las expectativas? Él lo niega con la contundencia de quien ha pasado por un quirófano en varias ocasiones y sabe lo que cuesta volver. La lesión como narrativa le ha acompañado desde su etapa más complicada, y él ha aprendido a usarla como combustible. La duda es inevitable, pero el resultado en pista manda.
Con la gira transoceánica a la vuelta de la esquina, cada punto en Misano vale doble. Márquez busca su octavo título de la categoría reina, Martín quiere demostrar que su corona de 2024 no fue flor de un día y Bezzecchi aspira a meterse en un duelo que iba para dos. La decimocuarta cita puede dejar el Mundial al rojo vivo.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Márquez recorta a 19 puntos y responde a los que dudan de su lesión.
- 🔥 Por qué arde: El Mundial se aprieta antes de Misano con tres pilotos en 24 puntos.
- 📲 Lo que viene: La batalla del fin de semana puede reventar el campeonato antes de la gira transoceánica.

