Leclerc rompe su silencio por el choque con Hamilton en Monza: 'Me pasé, fue mi culpa'

El monegasco admite que se pasó en la primera curva y desvela la charla 'cara a cara' con Hamilton antes del GP de España en Madrid. Vasseur niega una crisis interna, pero el paddock está en llamas de cara a un fin de semana que marcará la convivencia en Ferrari.

Charles Leclerc ha roto su silencio sobre el choque con Lewis Hamilton en Monza: 'Me pasé, fue mi culpa'.

Salseo-O-Meter

Nivel de salseo: 9/10. Dos compañeros de Ferrari, una curva de locura y un equipo que se llena la boca con 'no hay crisis'. Internet no habla de otra cosa y en el paddock el ruido se come a la crono.

Lo que pasó en Monza: la curva que encendió el paddock

Vamos a la primera vuelta del GP de Italia. Leclerc ganó la partida en la salida, pero en la salida de la primera chicane se fue largo y empujó a Hamilton fuera de la pista. La radio de Sir Lewis ya encendió el buscador: Hamilton llegó a soltar que en Ferrari no había reglas después de perder seis posiciones en el incidente. En casa de la Scuderia, claro. El golpe le dejó sexto y con la cara de quien tiene que morderse la lengua en directo. En el Mundial no hay regalo mayor que un Ferrari cediendo seis posiciones en casa.

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El asunto no se quedó en la telemetría. Leclerc ha reconocido este jueves que se pasó de frenada y que su sitio era otro. 'En la curva 2 no me comporté como debería, ni como debe hacerlo un compañero de equipo', ha contado antes del GP de España. Traducido: la culpa es suya, sin matices. Lo dijo entre chequeos médicos porque, ojo con esto, dos vueltas después del rifirrafe se la pegó en la última curva y acabó con visión borrosa.

El monegasco asegura que desde el lunes por la tarde se siente bien y que está al cien por cien para correr en el nuevo circuito de Madrid. 'Solo justo después del golpe me sentí un poco mareado. Ya he trabajado el cuello, que es donde me llevé casi todo', ha explicado. Vasseur, por su parte, ha querido apagar el fuego: la versión oficial es que no hay crisis interna en Ferrari. Ahora, si el jefe tiene que negarlo antes de una rueda de prensa, ya sabes cómo va lo de las relaciones públicas.

La charla cara a cara y el último hervor antes de Madrid

Aquí viene lo bueno. Leclerc, Hamilton y los jefazos de Ferrari —Elkann, Vigna y Vasseur— se sentaron a hablar antes de aterrizar en Madrid. Leclerc lo llama 'esencial': si no hablamos entre nosotros, el ruido alrededor de Ferrari nos come en dos días. Sabe de lo que habla. 'La intensidad de ese ruido es demasiado loca', ha dicho. 'Cuando pasa entre otros compañeros apenas se habla; en Ferrari todo coge proporciones que no son normales'.

La radio de Monza no define ningún campeonato, pero sí marca el primer día del resto de su convivencia en Ferrari.

Hamilton ha soltado la versión más madura del día. 'Lo aplastamos y no queda nada pendiente', ha contado, con esa calma británica que tanto molesta cuando la usan contra ti. 'Fuimos los dos cara a cara, sin rehuirlo, y fuimos abiertos y honestos'. Eso es exactamente lo que el fandom de Ferrari necesita oír. O quizá no.

El detalle que todo el mundo se ha saltado: Hamilton pidió reglas de enfrentamiento claras para futuras batallas, como las que tenía en Mercedes, y reconoció que ese tema no entró en la charla. De momento, no hay protocolo; hay fe.

El precedente Mercedes y por qué en Ferrari todo arde distinto

Conviene recordar de dónde viene Hamilton. En Mercedes convivió con algunos de los compañeros más incómodos de la parrilla y aprendió que la convivencia no se firma con un apretón de manos. El gesto de Leclerc al asumir la culpa desactiva la bomba a corto plazo. La madurez de la que habla Hamilton existe. Pero Ferrari es Ferrari: cualquier roce se convierte en sonido ambiente permanente.

La cita de Madrid llega en plena ebullición. Estrenan circuito, corren ante una grada que no entenderá de pactos internos y con una clasificación del Mundial que sigue apretando. Si en la primera vuelta de este domingo vuelven a compartir asfalto, habrá que mirar no solo los tiempos, sino las posiciones de los dos Ferrari. Y el detalle de Vasseur se lo llevará la radio. O nada terminará de estallar. Ahora mismo, el ruido ya lo hace por ellos.

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Vamos, que entre la disculpa de Leclerc y el discurso de que todo está hablado hay un fin de semana entero por delante para comprobar si la paz es real o solo una tregua de ascensor. Lo que pase en el Madring dictará sentencia. Si no se tocan, habrán aprendido. Si se tocan otra vez, la palabra 'crisis' va a salir en todos los titulares y sin portavoz que la apague.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Leclerc ha admitido que se pasó con Hamilton en la primera vuelta de Monza.
  • 🔥 Por qué arde: Hamilton pidió reglas de enfrentamiento y en Ferrari siguen sin escribirlas.
  • 📲 Lo que viene: El GP de España en Madrid, con los dos Ferrari compartiendo asfalto desde el viernes.