España ha aplastado a Australia (66-89) en los cuartos del Mundial femenino y ya sueña con tocar metal. El equipo de Miguel Méndez pasó por encima de las australianas con un baloncesto coral, valiente y sin ataduras. Este sábado espera Estados Unidos, el coco del torneo, que arrolló a Hungría minutos antes. Hay licencia para soñar.
El parcial demoledor que rompió a Australia en diez minutos
Stephanie Reid metió el miedo en el cuerpo con dos triples en las dos primeras posesiones. Iyana Martín respondió con otros dos. El intercambio de golpes duró poco: España aceleró y Australia se quedó mirando.
Un triple de Alba Torrens, una canasta de Alicia Flórez y otra de Raquel Carrera dibujaron un parcial de 16-0 que obligó a la seleccionadora australiana a parar el partido. No sirvió de nada. España cerró el primer cuarto con un 17-31 que ya olía a sentencia.
Australia reaccionó en el segundo cuarto con un 8-2 de salida, pero el tiempo muerto de Méndez devolvió la apisonadora a la pista. Paula Ginzo, Alicia Flórez y Cazorla bombardearon desde fuera. Gustafson y Awa Fam sumaron en la pintura. Otro parcial de 10-2 estiró la ventaja por encima de los 20 puntos. Un triple sobre la bocina de Wilson maquilló el 37-58 al descanso.
Respuesta coral, defensa de acero y un MVP con lágrimas
Tras el descanso el guion cambió. Menos ritmo, más fallos y el partido se enfangó. Pasaron varios minutos hasta que España consiguió una canasta de campo, obra de María Conde. Australia apuraba con Aokuso bajo el aro y con la experiencia de Talbot. Gustafson respondió con una canasta colectiva de mucho nivel que mantuvo la ventaja en 23 puntos. Al final del tercer cuarto, 51-70.
En el último cuarto, Chloe Bibby y Wilson amenazaron con un parcial de 9-2. Quedaban minutos y el marcador se estrechó a 16 puntos. Wilson apretaba con su tercer triple de la noche, pero la reacción australiana nunca tuvo continuidad. España no se puso nerviosa: apretó atrás, sumó desde el tiro libre y sentenció.
La España de Méndez no gana por una estrella: gana porque todas se sienten importantes.
Raquel Carrera respondió con un 2+1 y Iyana Martín sacó el puño de rabia, consciente de que esa acción sepultó toda posibilidad australiana. La mayoría de las piezas españolas estaba enchufada desde el salto inicial. Por eso el triunfo fue coral, y el broche lo puso Alicia Flórez, elegida MVP del partido. No pudo contener las lágrimas. España no dependía de ninguna estrella y el juego nutría a todas.
Estados Unidos, el coco del torneo: por qué España puede mirarle a los ojos
El baloncesto femenino español lleva años codeándose con las mejores sin que nadie le regale nada. La selección de Miguel Méndez no es un proyecto de una estrella: es un bloque que defiende, corre y reparte responsabilidades. Este grupo ya ha demostrado carácter en campeonatos anteriores, y ahora lo vuelve a confirmar ante el mundo.
El precedente invita al optimismo, aunque el rival asuste. Estados Unidos arrolló a Hungría y llega con la etiqueta de favorita. Si España repite la intensidad defensiva del segundo tiempo, y el acierto exterior de la primera mitad, la semifinal no es una misión imposible. Es una oportunidad real.
El sábado, la afición española tiene una cita con un partido que puede marcar una generación. La clave será aguantar el primer envite y no regalar posesiones. Si lo logra, el sueño de la final deja de ser una licencia poética.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: España arrolló a Australia (66-89) y está en semifinales del Mundial.
- 🔥 Por qué arde: El juego coral y la defensa española pusieron contra las cuerdas a una de las potencias del torneo.
- 📲 Lo que viene: Este sábado, el coco del torneo: Estados Unidos.

