El abogado Andrés Millán recomienda pedir excedencia voluntaria en lugar de pactar el despido para no perder el paro

El abogado Andrés Millán avisa de que pactar un despido ficticio para cobrar el paro es ilegal y puede obligar a devolver la prestación. La excedencia voluntaria mantiene el puesto y abre la puerta al paro en el futuro.

Pedir la excedencia voluntaria antes que pactar un despido ficticio es la vía legal para no perder el derecho al paro. Lo avisa el abogado Andrés Millán en una de sus publicaciones más recientes de LinkedIn.

El mensaje va directo a un clásico de la precariedad: pactar la salida con el jefe para simular un despido y cobrar la prestación. Millán lo desmonta sin rodeos: 'Eso es ilegal y es un fraude'.

El abogado recuerda que ha habido sentencias que obligan a devolver todo el paro cobrado en estos casos. Y la empresa, tal y como él mismo advierte, también 'se ha comido un puro'. Traducción: simular un despido sale caro.

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En España solo hay derecho al paro cuando hay un despido, sea procedente o improcedente (cuando la empresa te echa sin causa legal clara o paga para evitar la readmisión). A Millán le parece un contrasentido, pero la norma es clara. 'Si te vas voluntariamente no tienes derecho a nada', explica.

La alternativa que recomienda no cuesta dinero. 'Siempre es mucho mejor pedir la excedencia voluntaria, que además la puedes pedir siempre que quieras', insiste. La excedencia voluntaria (una pausa en el contrato, sin sueldo y con reserva de puesto) cambia las reglas.

Pactar un despido ficticio puede costarte todo el paro cobrado; la excedencia voluntaria no te quita nada y te guarda la puerta de vuelta.

Qué pasa si pactas el despido para cobrar el paro

El pacto suele sonar así: 'me quiero ir, pero en vez de dimitir me despides y no reclamo'. Millán avisa de que los tribunales ya han visto antes esta jugada. Las sentencias obligan a devolver las cantidades recibidas por el SEPE y la empresa asume su parte del fraude.

Por si no quedaba claro: el despido no se elige; lo define la realidad. Si hay un acuerdo privado para forzarlo, deja de ser despido y se convierte en un fraude a la Seguridad Social. La mayoría de los casos se resuelve con la devolución del dinero.

Por qué la excedencia voluntaria es la jugada legal

Con la excedencia voluntaria no hay simulación. Dejas el puesto durante un tiempo, sin sueldo, y mantienes el derecho a volver si el puesto sigue existiendo. Si la empresa no te readmite, se abre la vía del paro. Son las dos garantías que un pacto de despido no te da.

Millán lo resume con una frase de sentido común: 'Irte de forma voluntaria pero sin excedencia no te da nada bueno'. En cambio, pedir la excedencia no compromete nada y deja opciones abiertas para el futuro.

Lo que conviene mirar antes de decidir

La excedencia voluntaria tiene matices. No es una garantía absoluta de reincorporación: la empresa solo está obligada a readmitirte si el puesto sigue existiendo. Si no te readmite, entonces sí tienes derecho al paro. No generas paro hoy, sino la posibilidad de cobrarlo en el futuro.

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Conviene recordar que no existe una fórmula mágica para irse cobrando. Si la salida pactada se investiga, los tribunales revisan las pruebas y suelen concluir que hubo fraude. Por eso la excedencia es la vía limpia: no simulas nada.

El problema de fondo sigue ahí: el paro es un derecho atado a que te echen, no a que decidas irte. Millán plantea que, dentro de las reglas actuales, la excedencia es el único movimiento con red. Es una forma de conservar más que de perder. Y en un mercado laboral con contratos cada vez más cortos, conviene conocerla.

Puedes comprobar tu caso concreto en la sede electrónica del SEPE o con un abogado laboralista. El consejo no vale para quien quiere cobrar ya mismo: la excedencia es una apuesta a medio plazo.

En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 💸 ¿Qué ha cambiado? Pactar el despido para cobrar el paro es ilegal y puede obligar a devolverlo todo.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? A cualquier asalariado que quiera irse de su empresa sin perder derechos.
  • ¿Qué puedes hacer al respecto? Pedir la excedencia voluntaria antes de dimitir o pactar la salida.