5Manzanares el Real: el castillo de los Mendoza y la Pedriza en silencio
Manzanares el Real se asoma a unos cincuenta kilómetros de Madrid, a los pies de la Sierra de Guadarrama y pegado al embalse de Santillana, con el castillo de los Mendoza dominando su perfil: es la fortaleza medieval mejor conservada de la Comunidad de Madrid y uno de los últimos ejemplos de arquitectura militar castellana. Mandado levantar en 1475 por Diego Hurtado de Mendoza, primer duque del Infantado, con obras del arquitecto Juan Guas, nació como fortaleza y acabó convertido en palacio residencial, de ahí su doble cara defensiva y cortesana. El interior se recorre entero, entre patio de armas, salas con tapices y mobiliario del siglo XVII y la galería gótica, y fuera aguarda el jardín de los sentidos. En septiembre la visita gana un aliciente: las fiestas patronales del Cristo de la Nave programan una visita guiada al castillo y los fines de semana siguen celebrándose las teatralizadas de 45 minutos en compañía de Íñigo López de Mendoza y su hija Brianda, con entrada general a 5 euros y visita teatralizada a 8.
El segundo gran motivo para acercarse es la Pedriza, uno de los mayores conjuntos graníticos de Europa, dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama y de la reserva de la biosfera declarada por la Unesco. Terminadas las vacaciones y de vuelta la rutina en la capital, este laberinto de bolos, canchales y riscos tallados por la erosión recupera la calma que justifica el plan: entre sus más de un millar de vías de escalada y sus senderos, la ascensión al Yelmo, la mole más icónica con sus 1.717 metros, arranca del aparcamiento de Canto Cochino, y quien prefiera un paseo sencillo tiene la ruta hacia la Charca Verde. Septiembre entrega temperaturas suaves, luz dorada al atardecer sobre el granito y buenas opciones de cruzarse con cabras montesas o buitres leonados. Eso sí, el acceso rodado está regulado y los aparcamientos se llenan pronto, así que conviene madrugar para recorrer en silencio el paisaje que da fama al pueblo.
