Carlos Latre en El Hormiguero se sincera sobre su fracaso en Telecinco: 'Solo estoy donde quiero estar y soy feliz'

El humorista admite que sufrió mucho con 'Babylon Show' y que él mismo decidió parar. Su infancia traviesa en Castellón explica por qué prefiere reírse antes que amargarse en un plató.

Carlos Latre en El Hormiguero se abrió en canal sobre su paso por Telecinco. La frase que resume todo: 'Solo estoy donde quiero estar y soy feliz'.

El humorista volvió al programa de Pablo Motos la noche del 7 de septiembre, tras dejar el formato la temporada pasada por una oferta de Telecinco que nunca terminó de arrancar. Para entender el contexto, la trayectoria de Carlos Latre siempre ha estado pegada al humor, pero en Telecinco quiso dar el salto de imitador a presentador. El plan duró poco.

Qué ha dicho exactamente sobre su fracaso en Telecinco

La confesión del fracaso llegó sin paños calientes. 'Al tercer día ya ves que la cosa no empieza a funcionar', reconoció. Aquí va el matiz: no fue un simple bache de audiencia ni un mal dato.

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Latre admite que sufrió muchísimo porque defendía un proyecto que se le deshacía en las manos. No era cuestión de que Babylon Show fuera mejor o peor, explicó, sino de que se convirtió en otra cosa. Perdió su ideal de entretenimiento.

La decisión de poner el punto final la tomó él. 'Vámonos a casa; para sufrir, es mejor', recordó. Y completó con una idea que lo resume todo: para él la tele siempre ha sido sinónimo de disfrutar. Con Babylon Show no lo consiguió.

El niño travieso que se salvaba con la risa

Esa necesidad de pasarlo bien viene de lejos. En su infancia en Castellón, ser simpático era su mejor salvoconducto. 'Mi madre siempre me decía que me salvaba que era muy simpático', ha contado. Latre reconoce que fue un niño muy malo, de los que serraban las ruedas de las bicis a los amigos de su hermano.

Si un plató no te deja reír, lo lógico es levantarse. Latre no ha esperado a que la tele le dé permiso para volver a disfrutar.

El presentador también habló de la parte menos amable de aquel niño que usaba el humor para ser el centro de atención. 'Siempre estaba riendo hasta en el peor de los momentos', explicó. Una visita al psicólogo le devolvió una frase dura: 'Yo tenía marcado a fuego cuando yo era un cabrón de niño'.

Sus primeros referentes fueron Los Morancos y Cruz y Raya. El regreso a El Hormiguero lo cerró imitando a Pedro Sánchez, una de sus especialidades. Queda claro que el showman sigue intacto.

La lección que deja el regreso de Carlos Latre

Hay un precedente que conviene recordar: no es el primer presentador que paga caro un salto de cadena. En televisión, cambiar de casa con un formato nuevo suele ser o un golpe maestro o un desgaste sin red. Latre ya había construido su crédito con las imitaciones; Telecinco le exigía ser otra cosa y el público no se lo compró. A mí me parece que hizo lo correcto al retirarse a tiempo. Prefirió marcharse con su prestigio de humorista intacto antes que alargar una agonía que también le pasaba factura personal. Lo que queda por ver es si Antena 3 le devuelve un formato más cercano a su hábitat natural o si esta confesión queda solo como una visita ocasional a El Hormiguero. Los próximos meses dirán.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Carlos Latre y su regreso a El Hormiguero tras el batacazo de Babylon Show en Telecinco.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Admite que sufrió muchísimo y que decidió parar para no pasarlo mal.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque su confesión reconcilia al humorista con el público y deja un zasca tranquilo a Telecinco.