6Ávila y sus murallas: un viaje al siglo XII a solo una hora de Madrid
Ávila no exige cruzar medio país para regresar a la Edad Media: a poco más de una hora de Madrid, su muralla, comenzada en 1090 por orden de Alfonso VI y con su imagen definitiva fraguada en el siglo XII, sigue considerándose el recinto amurallado urbano mejor conservado del mundo. Los números impresionan: 2.516 metros de perímetro, 87 torreones semicirculares, nueve puertas y 2.500 almenas, con lienzos de tres metros de grosor que en algunos tramos superan los doce de altura. Fue precisamente esta fortaleza la que en 1985 convirtió a la ciudad en una de las primeras de España en entrar en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, un aval que refrenda el viaje en el tiempo que promete el paseo: cruzar la Puerta del Alcázar o pasar bajo el Arco del Mariscal transporta a un siglo XII que aquí no se ha borrado del paisaje.
La mejor manera de comprobar que la escapada merece la pena es subir al adarve: 1.700 metros de pasarela abiertos al público, con accesos por la Casa de las Carnicerías, la Puerta del Alcázar o el Arco del Carmen, permiten caminar por lo alto del cerco y asomarse a los tejados del casco histórico y a la meseta castellana. La entrada ronda los cinco euros y entre junio y septiembre se programan visitas guiadas y teatralizadas, una excusa ideal para ese plan de septiembre antes de la vuelta a la rutina. Dentro del recinto, la primera catedral gótica de España se funde con la muralla, pues su cimorro forma parte del sistema defensivo, mientras las calles empedradas desembocan en plazas donde probar patatas revolconas o las yemas de Santa Teresa, otra de las señas de identidad de la ciudad. Con un día basta para recorrerla entera y volver a casa con la sensación de haber viajado mucho más lejos de lo que marca el cuentakilómetros.
