5Un balneario en Gredos: aguas termales para estrenar rutina con calma
El agua que brota en Baños de Montemayor sale del subsuelo a 43 grados durante todo el año, pero es en septiembre cuando más apetece. Este pequeño municipio cacereño del valle del Ambroz, en las estribaciones de la Sierra de Gredos, atesora unas termas con más de dos milenios de historia: los romanos las bautizaron como Aquae Caprense y las levantaron junto a la Vía de la Plata, la calzada por la que los legionarios hacían parada para recuperarse de las marchas. Sus manantiales, declarados minero-medicinales, son sulfurados, sódicos y oligometálicos, una combinación recomendada para el aparato locomotor, el sistema respiratorio y la piel. Es decir, el antídoto natural contra los excesos del verano y la forma más suave de estrenar la rutina.
A diferencia de otros complejos termales, aquí la calma se vive sin agenda ni gasto extra: la piscina pública que canaliza las aguas en pleno casco histórico mantiene la entrada gratuita por acuerdo municipal, y el museo que conserva las bañeras romanas originales, en semicírculo, tampoco cobra. Quien quiera más, puede reservar en el balneario moderno inhalaciones, chorros a presión y circuitos de bienestar; el municipio fue declarado primera Villa Termal de Extremadura en 2021 y su balneario recibió el premio a la mejor empresa turística en los galardones Gente Viajera. La Comarca Natural Oeste de Gredos, nacida en 2024 junto a Hervás, Béjar, Candelario y El Barco de Ávila, ha hecho del termalismo su buque insignia, y la Vía Verde permite llegar en bici hasta Hervás entre castañares. Agua caliente, montaña y silencio: la escapada de septiembre que deja el cuerpo listo para la vuelta.
