Los embriones de serpiente se enrollan en espiral y el culpable no es un capricho: es su intestino. Me he quedado con la boca abierta al leerlo, y se entiende en dos minutos.
Un equipo internacional publica esta semana en la revista Current Biology un estudio que explica un misterio de la naturaleza. Según el trabajo, los embriones de serpiente se enroscan hacia la derecha durante las primeras semanas de desarrollo porque su cuerpo crece a un ritmo que el intestino no puede seguir. Ese desajuste es lo que les da la curiosa forma de espiral.
Un intestino que no da abasto
Los investigadores analizaron imágenes de más de 900 embriones de 39 especies de serpientes y otros escamosos sin patas. El patrón se repite: cabeza a cola, giro a la derecha. Y aquí viene lo raro: en esa fase no pueden moverse por sí mismos. Si se enrollan, no es porque quieran.
Para salir de dudas, el equipo sometió varios embriones a una tomografía computarizada. Encontraron una estructura que no esperaban. Miyashita, del Museo Canadiense de la Naturaleza, la describe como 'un pilar intestinal que se extendía a lo largo de la espiral del cuerpo enroscado'. Un intestino separado de la columna, rodeado por ramificaciones de vasos sanguíneos que vienen de la yema.
La explicación que propone el estudio es de las que se entienden a la primera. El intestino, más lento, obliga a la columna a retorcerse. Miyashita pone un ejemplo de andar por casa: 'Es como cuando ajustas la longitud de una correa y el lado más largo del lazo, que se dobla, se retuerce'. Pues eso, pero dentro de un huevo.
El intestino de la serpiente crece tan despacio que obliga a su columna vertebral a enrollarse como una correa mal ajustada.
Por qué todas se enroscan hacia el mismo lado
La primera autora del trabajo, Alexandra Weber, explica que 'los embriones no tienen músculos con los que moverse, por lo que son otras fuerzas las que les hacen enrollarse hacia la derecha'. El motivo de que el giro sea siempre hacia la derecha está en la posición de la yema. La yema queda a la izquierda del embrión. El cuerpo crece en la dirección opuesta, y por eso la espiral sale dextral.
Pasadas dos semanas, el plan cambia. Los músculos ya están maduros, los embriones empiezan a moverse dentro del huevo y media población se enrolla a la derecha y la otra media a la izquierda. ¿Y si un sentido es mejor que otro? Pues de momento no se sabe. Los autores lo dejan abierto.
De las serpientes a otras espirales de la naturaleza
Este tipo de estudios sirve para algo más que para satisfacer curiosidad de documental. Entender cómo se pliega un embrión alargado abre una puerta para explicar otras formas espirales que vemos en caracoles, cuernos o plantas. La naturaleza encuentra atajos y la serpiente es un caso extremo. De hecho, el estudio recuerda que esta forma enrollada es la razón por la que pueden nacer con el cuerpo más largo de todos los vertebrados.
Si te ha picado la curiosidad por estos bichos, puedes echar un vistazo a la entrada de Wikipedia sobre serpientes para ver de cerca cuánto dan de sí. Es un buen punto de partida para una cena con preguntas trampa.
🧠 Para soltarlo en la cena
El intestino lento enrolla al embrión para estirar su cuerpo.



