El IPC cerró agosto en el 4,3% interanual, siete décimas más que en julio. Es el Índice de Precios al Consumo, el termómetro que mide cuánto sube la vida.
Cuánto ha subido el IPC en agosto y qué hay detrás
Son los datos adelantados que publica el Instituto Nacional de Estadística. La subida intermensual, la que compara los precios con el mes previo, se queda en el 0,7%. El repunte más fuerte desde marzo, cuando la guerra en Irán disparó el índice hasta el 1,2%.
Detrás del golpe está el precio de los carburantes. Hace un año, agosto trajo un respiro en las gasolineras. Este año no. La tensión militar en Irán y la presión del crudo en los mercados internacionales han puesto la gasolina cerca de los dos euros en muchas estaciones.
En la cesta de la compra, los alimentos bajan menos que el verano pasado. Ese freno en la bajada estival de los alimentos y las bebidas no alcohólicas sostiene la inflación en lo que más se nota cada día.
La inflación subyacente (la que excluye los alimentos no elaborados y la energía) cae una décima y se coloca otra vez en el 2,9%. Es el mismo nivel de junio, dentro de una gráfica plana que no termina de romper.
El IPC sube por los combustibles y los alimentos, pero la inflación subyacente se niega a bajar del 2,9%.
Por qué septiembre empieza con el bolsillo apretado
Con la gasolina rondando los dos euros, el arranque de septiembre llega sin alivio para quien depende del coche a diario. Y la cesta de la compra tampoco da tregua: el descenso estival de los alimentos es más corto que en otros veranos.
Traduciendo: el recibo del supermercado seguirá apretando durante la vuelta a la rutina. Si eres de los que repostan una o dos veces por semana, el presupuesto mensual de movilidad se ha encarecido antes de que el curso empiece.
En agosto de 2025 los carburantes bajaban y el IPC daba un alivio. Este agosto la historia es distinta: el conflicto en Irán y la oferta limitada de crudo han invertido la tendencia. Para quien cobra a final de mes, la diferencia de un año a otro se traduce en menos margen para ahorrar.
El detalle que cambia todo: la subyacente resiste en el 2,9%
Un año atrás, el respiro era posible porque el crudo daba tregua. Este verano, no. El conflicto en Irán que estalló a finales de febrero marcó el ritmo: en marzo, la inflación intermensual tocó el 1,2%, y ahora agosto firma el 0,7%. No es un dato desbocado, pero confirma que el conflicto se ha instalado en en el surtidor.
La clave está en la subyacente. Mientras se mantenga en el 2,9%, el problema no se va a solucionar en el surtidor: la parte estructural de la inflación sigue sin domarse. Los alimentos y los servicios no bajan al ritmo de otros años, justo cuando el alquiler y la cesta básica ya comen la nómina de los menores de 35.
Lo que toca mirar en septiembre es el dato definitivo del INE y, sobre todo, el precio del petróleo. Si la tensión en Oriente Próximo no remite, la gasolina puede seguir pegada a los dos euros y la vuelta a la rutina se hará más cuesta arriba. Poco puede hacer tu contrato o tu sueldo contra eso.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? El IPC de agosto subió al 4,3% interanual, siete décimas más que en julio.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A cualquiera que reposte gasolina o llene la cesta, sobre todo jóvenes y hogares con poco margen.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Vigilar el dato definitivo del INE y ajustar el presupuesto de movilidad en septiembre.



