7Vía verde de Ojos Negros: cicloturismo en un antiguo corredor minero
La Vía Verde de Ojos Negros es, con 182,2 kilómetros acondicionados, la más larga de España y una de las grandes bazas del cicloturismo nacional. Nació del ferrocarril minero de Sierra Menera, que entre 1907 y 1972 trasladó el hierro de las minas turolenses de Ojos Negros hasta el puerto de Sagunto; hoy su antiguo trazado es un corredor sin tráfico que cruza tres provincias —Teruel, Castellón y Valencia— entre túneles y viaductos. Su gran ventaja para quien no es un atleta es el desnivel: se sale a unos 1.000 metros de altitud y se desciende de forma progresiva hasta los 98 metros de Albalat dels Tarongers, de modo que pedaleando hacia el Mediterráneo el esfuerzo se reparte mejor. En septiembre, con el calor de agosto ya vencido y los pueblos del interior más tranquilos, se convierte en un plan ideal para alargar el verano sin alejarse demasiado de casa.
A lo largo del recorrido se suceden 21 túneles y 21 viaductos, con el de Albentosa como gran joya: 179 metros de longitud y 50 de altura sobre el barranco. El camino alterna asfalto y tierra compactada, roza 27 espacios naturales protegidos y ofrece como telón de fondo el valle del Palancia y las sierras de Javalambre y Gúdar. El atractivo no es solo paisajístico: la traza enlaza núcleos como Teruel, con su arte mudéjar declarado Patrimonio de la Humanidad, Jérica o Navajas, y las antiguas estaciones se han reconvertido en alojamientos y áreas de descanso; la de Torás-Bejís prepara un museo del ferrocarril minero. Además, se puede llegar en tren de Media Distancia —que admite bicicletas— o por la autovía A-23 y hacer solo una etapa, lo que la convierte en una escapada cercana, flexible y apta para familias en plena vuelta a la rutina.
