Si quieres aislar la casa del frío sin pagar de más, un arquitecto lo tiene claro: no hacen falta las ventanas más caras.
¿Cuáles son las mejores ventanas para aislar, según el arquitecto?
El arquitecto Máximo Caballero lo resume con una frase: ni están de moda ni son las más caras. En un vídeo en redes sociales, destaca dos opciones para terrazas, balcones de chalets y huecos grandes. La primera es la ventana osciloparalela, que él define como la abatible de las correderas. Se desliza como una corredera, pero al cerrar queda completamente hermética. El resultado, dice Caballero, es un aislamiento térmico brutal y un aislamiento acústico de diez.
Las osciloparalelas cuestan entre 1.200 y 2.200 euros por unidad, aproximadamente. No es barato, pero para un hueco grande con fachada expuesta puede ser una inversión que compensa. La otra gran recomendación del arquitecto son las ventanas de abanico, también llamadas semicirculares. Incluyen puerta más arco y, según explica, sus gomas permiten un cierre superhermético. ¿El resultado? Frena ruidos y regala vistas abiertas.
¿Qué ventana elegir para habitaciones o huecos pequeños?
En espacios reducidos, las más habituales son las oscilobatientes. Cierran herméticas, lo que en la práctica se traduce en menos ruido y frío en invierno, y además permiten inclinar la hoja por arriba para ventilar sin abrir del todo. Los precios varían según el material: una ventana oscilobatiente de PVC cuesta entre 320 y 480 euros, mientras que la de aluminio con rotura de puente térmico (RPT) va de 380 a 550 euros.
También existe la versión batiente, que solo abre como una puerta y es algo más económica. Si hay una cama o un escritorio justo debajo de la ventana, la corredera tradicional puede ser la salida más cómoda y barata: en PVC ronda entre 200 y 300 euros. Eso sí, el aislamiento no llega al nivel de las oscilobatientes.
En un hueco grande, el sobrecoste de una buena ventana se convierte en menos frío, menos ruido y una factura de calefacción más contenida.
¿De verdad ahorras en calefacción cambiando las ventanas?
El mercado de la ventana ha cambiado mucho en pocos años. Antes se elegía casi solo por estética o precio; ahora el comprador mira la eficiencia energética, el confort térmico y el aislamiento acústico, sobre todo en grandes ciudades. Las ventanas se han convertido en uno de los elementos que más condicionan la factura energética de una vivienda. De hecho, una carpintería mal sellada puede tirar por el suelo el trabajo del mejor aislamiento de paredes.
La lectura del arquitecto es clara: no hace falta gastar de más para que la casa retenga el calor. Las osciloparalelas y las de abanico no están de moda, pero resuelven el problema real de la estanqueidad. Eso sí, conviene mirar el material y el cristal, no solo el precio. El aluminio con RPT corta la transmisión del frío del marco, y un buen vidrio bajo emisivo mejora el conjunto.
Lo que conviene vigilar es la instalación. Una ventana excelente mal colocada pierde gran parte de sus propiedades. Y un dato para recordar: los precios que comparte el arquitecto son orientativos, varían según medidas, fabricante y zona. Antes de decidir, pide al menos dos presupuestos y compara el conjunto completo: marco, vidrio, herrajes e instalación.
🏠 Las llaves de la noticia
- 🔑 Qué te importa: Las ventanas osciloparalelas y las de abanico aíslan muy bien sin ser las más caras.
- 💡 Por qué te importa: Menos frío y ruido en casa, y una factura de calefacción más contenida.
- 📊 Apunta estas cifras: Osciloparalelas entre 1.200 y 2.200 euros por unidad; oscilobatientes entre 320 y 550 euros según material; corredera de PVC entre 200 y 300 euros.



