Las muertes por calor en España marcan un récord histórico

El sistema de monitorización del Instituto de Salud Carlos III atribuye al calor 2.147 defunciones solo en agosto. Las personas mayores de 85 años concentran el 62% de los casos.

El sistema MoMo estima 5.232 muertes por calor en España desde el pasado 15 de mayo. Es la cifra más alta desde que comenzaron los registros, en 2015, y dibuja un verano marcado por las altas temperaturas.

¿Qué dicen los datos del sistema MoMo?

El sistema de monitorización de la mortalidad diaria del Instituto de Salud Carlos III, conocido como MoMo, no contabiliza defunciones reales una por una. Calcula una proyección estadística que cruza los umbrales de temperatura con las muertes inscritas en los registros civiles. Según su última estimación, España suma 5.232 fallecimientos asociados a las altas temperaturas entre el 15 de mayo y este 31 de agosto.

La cifra supera los 4.789 decesos atribuidos al calor en 2022 y los 3.035 de 2023. Hasta ahora, esos dos veranos marcaban el nivel más alto del registro. El verano de 2003, anterior al MoMo, queda al margen de esta comparación con unas 13.000 víctimas.

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El mes de agosto concentra buena parte del impacto. La estimación provisional lo sitúa en 2.147 muertes atribuibles al calor, un dato cercano a los 2.172 de agosto de 2025, el más letal de la serie en ese mes. Julio, por su parte, cerró con 2.025 fallecimientos, frente a los 1.060 del mismo mes del año anterior. El calor no da tregua.

¿A quién afecta más el calor extremo?

El impacto se concentra en los más mayores. Según el MoMo, 5.048 de las muertes estimadas este verano corresponden a personas de más de 65 años. Y dentro de ese grupo, 3.256 tenían más de 85 años, el 62% del total. Es una constante que se repite cada temporada estival.

Las mujeres representan el 60% de las defunciones estimadas. El dato se repite en la serie histórica y está relacionado con la mayor esperanza de vida femenina. En las edades más avanzadas, las mujeres suponen un porcentaje mayor de la población.

La mortalidad por calor no se reparte de forma uniforme: las personas mayores y las mujeres concentran la mayor parte del exceso estimado.

Aquí conviene una precisión metodológica. El MoMo estima, no certifica. Ofrece una aproximación al exceso de mortalidad achacable a la temperatura, no un balance oficial de fallecidos. Por eso los números de agosto aún pueden variar ligeramente cuando se consoliden los registros.

Por qué es un verano de récord y qué puede pasar ahora

El calor extremo no es un fenómeno nuevo en España. El verano de 2003 dejó unas 13.000 personas fallecidas y obligó al Ministerio de Sanidad a crear un plan nacional de prevención. Cada año se activa el 15 de mayo. Pese a este sistema, 2026 se ha convertido en el año con más muertes estimadas por calor desde que existe el MoMo.

El plan incluye avisos por zonas y niveles de riesgo, recomendaciones de hidratación y vigilancia de las personas que viven solas. En la práctica, se traduce en consejos concretos: beber agua, evitar las horas centrales del día y mantener frescas las viviendas. El riesgo persiste.

La evolución de agosto aún no está cerrada: los datos tardan alrededor de una semana en consolidarse. Aun así, julio registró 2.025 muertes estimadas por calor, la segunda cifra más alta para ese mes desde 2022. El balance provisional ya muestra un verano especialmente duro para la salud pública. Conviene no bajar la guardia.

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📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: El sistema MoMo estima 5.232 muertes por calor entre mayo y agosto de 2026.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Personas mayores de 65 años, sobre todo mujeres y mayores de 85 años.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Refuerza el seguimiento del plan de prevención del Ministerio de Sanidad ante el calor.