1La corona solar: el enigma de una atmósfera ardiente
La corona solar es la única parte del Sol que se puede contemplar a simple vista durante un eclipse total, y también la que encierra la paradoja más incómoda de la astrofísica estelar. La fotosfera, la superficie visible, emite a unos 5.500-6.000 °C, mientras que la corona, la capa más externa y tenue, alcanza entre uno y dos millones de grados pese a estar mucho más lejos del horno nuclear central, donde la fusión trabaja a 15 millones. El truco es óptico: la fotosfera brilla cerca de un millón de veces más que la corona, de modo que su resplandor borra por completo esa atmósfera. Cuando la Luna la tapa, la corona emerge como un halo perlado de bucles, penachos y arcos de plasma moldeados por el campo magnético. Sin ese oscurecimiento natural, el enigma ni siquiera sería visible desde la Tierra: fueron observaciones durante eclipses del siglo XIX las que identificaron esta atmósfera y hallaron en su espectro el helio, un elemento aún desconocido en nuestro planeta.
El llamado calentamiento coronal, un misterio planteado hace más de ocho décadas, sigue abierto, pero los eclipses recientes aportan datos decisivos. En el del 8 de abril de 2024, con una totalidad de hasta 4 minutos y 27 segundos sobre Norteamérica, la NASA voló sus aviones WB-57 y el proyecto Citizen CATE reunió más de 47.000 imágenes de la corona desde 35 equipos en tierra. El grupo de Shadia Habbal, que persigue eclipses desde 1995, comparó 14 totalidades y concluyó que la temperatura coronal apenas varía con el ciclo solar de 11 años, contra lo que se suponía. A la vez, la sonda Parker Solar Probe ha mostrado que las ondas de Alfvén y los "switchbacks" magnéticos transportan energía suficiente para calentar el plasma, y un estudio reciente cruzó imágenes de eclipse con datos de esa misión para rastrear turbulencias que sobreviven hasta el viento solar. Los coronógrafos espaciales, que bloquean el disco con uno artificial, ocultan justo la corona interna: el eclipse sigue siendo la única ventana completa, de la superficie a varios radios solares.
