Hay personas que coleccionan sellos, monedas o cromos de fútbol. Carlos Álvaro colecciona latas de conservas, unas 500, y las abre delante de una cámara para contarnos lo que hay dentro. Su nombre, El Catalatas, reúne a 375.000 seguidores en Instagram y ha convertido las conservas gourmet en tema de sobremesa entre foodies. No vende latas: les da contexto, historia y motivos para abrirlas sin miedo.
Así es Carlos Álvaro, el 'rey de las latas'
Su historia no empieza en la cocina, sino en la aviación, el turismo y la interpretación. Carlos Álvaro soñó con el doblaje, fascinado por el poder de la voz para emocionar, y hoy utiliza esa misma voz para hablar de latas con pasión. 'Pensaba que iba a vivir poniendo voz a películas y al final ha sido hablando de latas', recuerda. El Catalatas ya reúne una de las comunidades gastronómicas más fieles de España, y su ritual de abrir latas en vídeo conecta con miles de lateros.
La colección arrancó por casualidad. Compró una lata, después otra, y otra más, hasta convertirse en una de las colecciones más curiosas del panorama gastronómico. Hoy ronda las 500 latas, y la primera, unas sardinillas del Mercado de San Miguel de Madrid de 2015, sigue guardada con su ticket de compra. No por nostalgia, sino porque entendió que detrás de una buena conserva hay territorio, familias e historia.
En 2021 abrió su cuenta de Instagram para compartir ese universo y reivindicar un producto al que nunca se le había dado el reconocimiento que merece. España tiene, probablemente, las mejores conservas del mundo, defiende. Detrás de una buena conserva hay generaciones enteras dedicadas a perfeccionar el producto, y El Catalatas quiere contarlo sin atajos.
Estas son las conservas favoritas de El Catalatas
Si buscas un aperitivo diferente, apunta. Las sardinillas con salsa brava de La Curiosa destacan por su punto canalla, y el paté de mejillones de Los Peperetes pide pan tostado a gritos. Consulta disponibilidad y precio en tu tienda especializada, porque estas latas suelen moverse rápido.
Los oricios de Agromar llegan con todo el sabor del mar, una explosión de intensidad para degustar solos o con unas gotas de limón. Las conservas de atún rojo de Herpac, conservera de Barbate, firman un lomo, una tarantelo y una ventresca imprescindibles. Y las navajas de la Cofradía de Cangas se capturan a unos quince metros de profundidad en las Islas Cíes, lo que garantiza un producto de enorme calidad.
Abrir una lata de buenos mejillones y encontrar piezas brillantes, enteras y bien colocadas en un escabeche limpio dice más de la conserva que cualquier etiqueta.
Las anchoas de Catalina y Solano Arriola, son las favoritas de Carlos Álvaro por su calidad y su punto de salazón. Nunca fallan, y para un latero eso es la mejor carta de presentación. Con estos nombres en la despensa, cualquier aperitivo queda resuelto.
En sus vídeos, que arrancan con un cariñoso 'queridos lateros', Carlos Álvaro habla de conserveras centenarias, del trabajo silencioso de los bateiros y de cómo respetar los tiempos de elaboración. Enseña a comprar mejor, lata a lata, sin esconder la mano.
La fecha de consumo preferente no es una sentencia
Uno de los errores más comunes al hablar de latas es tirarlas solo por superar la fecha de consumo preferente. Carlos Álvaro lo desmonta con sentido común: si la lata se ha guardado en un lugar fresco, seco y protegido de la luz, puede seguir en perfectas condiciones mucho tiempo después. Lo que debe hacernos desconfiar son los golpes importantes, una lata abombada o cualquier fuga.
Al abrirla, hay dos señales que no admiten discusión: si sale gas a presión o aparece un olor extraño, mejor no arriesgarse. Para reconocer una gran conserva no hacen falta conocimientos técnicos. Abres una lata de buenos mejillones y encuentras piezas grandes, brillantes, bien colocadas y bañadas en un escabeche limpio y aromático: eso ya te dice mucho.
Otro mito es el del aceite. El virgen extra no siempre gana, porque en determinadas conservas su personalidad puede eclipsar al protagonista. En el País Vasco, por ejemplo, muchas anchoas se elaboran con aceite de girasol, más neutro y respetuoso con el producto. Eso sí, el aceite de una buena ventresca o de unas anchoas nunca debería acabar en el fregadero: es perfecto para aliñar una ensalada o un tomate.
Sobre las marcas blancas, el experto también huye de los prejuicios. No tienen por qué ser peores, insiste: todo depende de quién las elabore. Grandes conserveras como Serrats o Frinsa producen para distintas cadenas, y entre sus favoritas figuran las conservas del Club del Gourmet de El Corte Inglés y algunas gamas premium de Carrefour. 'No tengo nada contra ninguna marca. Simplemente pruebo, comparo y doy mi opinión', resume.
Al final, una conserva nunca es solo eso. Carlos Álvaro recuerda los aperitivos de los fines de semana de su infancia, cuando su padre abría una lata de berberechos o de mejillones y la colocaba en el centro de la mesa. 'Era un ritual sencillo que hoy recuerdo con nostalgia y gratitud. Una conserva siempre te lleva a un momento, a una persona o a un lugar', cuenta.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: El Catalatas (Carlos Álvaro), divulgador gastronómico.
- 📍 Ubicación: España; contenido en Instagram y en su web.
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Conservas gourmet, latas premium y cultura conservera.
- 💰 Precio medio: Variable según lata y gama; consulta en tiendas especializadas.



