AcentoenlaCé resume su década así: las agencias de PR de influencers han dejado de ser la 'hermana pequeña' del marketing. La agencia cumple diez años y sus cuatro socias, Cristina Lomana, Elvira Cordero, Marta Lepe y Cristina González, lo tienen claro: la comunicación ahora es un activo estratégico para las marcas, no un apoyo de segunda fila.
Qué ha cambiado en diez años
El viaje de AcentoenlaCé empezó hace una década como cooperativa. Hoy, reconoce una de sus fundadoras, ya no es la mejor estructura para crecer. Lo que no ha cambiado, dice Cristina Lomana, es la esencia: el criterio, la credibilidad y la confianza. El resto se ha movido a un ritmo que asusta.
La industria de los influencers no era ni la sombra de lo que es ahora. Las reglas del juego no cambiaron de un día para otro. Elvira Cordero lo resume con una observación afilada: los cambios aparecen, los observas con suspicacia, los pruebas con inexperiencia, y si siguen ahí a los seis meses es que llegaron para quedarse. El marketing de influencers es justo el que llegó y no se fue.
Por qué importa a medio internet
Que las agencias de PR traten a los creadores como un activo estratégico no es solo una batalla de despachos. Cambia directamente las reglas de juego para los que viven de crear contenido. Ya no basta con aparecer mucho. Las marcas ahora preguntan qué se construye con cada campaña, qué retorno real queda para la reputación.
Cristina González lo explica sin rodeos: los creadores no son un soporte publicitario más, son una forma directa y cercana de llegar al consumidor. Pero para que funcionen, no pueden ir por libre. Tienen que alinearse con el relato, el tono y los objetivos de la marca. Eso significa más exigencias creativas, sí, pero también presupuestos que ya no se negocian como una anécdota.
La otra cara de la moneda es la medición. Durante años, el éxito se contaba en impactos y audiencia acumulada. Eso, dice González, ya no vale por sí solo. Las marcas quieren saber si esa visibilidad llegó al público adecuado, si generó conversación relevante, y si ayudó a construir confianza. Eso separa a los creadores con comunidad real de los que solo acumulan números.
El creador que entiende dónde quiere estar la marca y no solo cuántos le han visto es el que va a firmar las campañas largas.
El detalle que todo el mundo pasa por alto
Hay un precedente que ayuda a entenderlo. Marta Lepe menciona a Dove y su defensa histórica de la diversidad de cuerpos como ejemplo de influencia real, no solo de notoriedad vacía. Es la diferencia entre una campaña que revienta views durante 48 horas y otra que cambia cómo se percibe una marca. En el universo creador, el paralelismo es obvio: los trends mueren, la confianza se queda.
La conclusión de las cuatro socias no va de adivinar el futuro. Va de lo que ya está pasando. Las fronteras entre publicidad, comunicación y contenido se difuminan, pero cada disciplina mantiene su territorio. Cristina Lomana lo deja caer: el futuro pasa por integrar equipos, no por diluir lo que cada uno sabe hacer. Para los creadores, la lectura es transparente: profesionalizarse no es una opción, es la única vía para sentarse en la mesa donde se deciden las campañas.
El hueco que queda por rellenar es evidente. Si las agencias de comunicación lideran ahora las estrategias de influencers, el siguiente capítulo será ver hasta dónde llegan los creadores que sepan moverse en esa conversación sin dejar de ser ellos mismos. La credibilidad se ha convertido en el activo más caro del mercado.
El Salseómetro
Nivel de salseo: 3/10. No hay beef ni drama, solo una industria moviendo ficha. Es relevante para cualquiera que viva de internet, pero el fuego real está en las próximas campañas largas (y en quién las firma).
📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)
- 👤 De quién hablamos: AcentoenlaCé y sus cuatro socias fundadoras.
- 📲 En qué red social ha pasado: El debate nace en El Publicista, medio especializado en comunicación.
- 🔥 Por qué es viral: La industria de los influencers gana peso estratégico y las marcas ya no contratan por números vacíos.




