Los fármacos que ralentizan el alzhéimer quedan fuera de la financiación pública: solo unos pocos podrán pagarlos

La Sociedad Española de Neurología y Ceafa denuncian que la exclusión vulnera el principio de equidad del Sistema Nacional de Salud. Reclaman un acceso controlado y progresivo a los fármacos, que ya cuentan con el aval de la Agencia Europea del Medicamento.

El Ministerio de Sanidad excluye de la financiación pública a los dos primeros fármacos que ralentizan el alzhéimer. La decisión limita en la práctica su acceso a quienes puedan pagarlos en la sanidad privada.

La resolución fue adoptada el 15 de julio por la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos. Afecta a lecanemab, comercializado como Leqembi, y a donanemab, vendido como Kisunla. Ninguno de ellos es una cura ni sirve para todos los pacientes: su uso exige detectar la enfermedad en fases iniciales, confirmar el diagnóstico con biomarcadores y mantener un seguimiento especializado.

¿Qué ha decidido Sanidad exactamente?

La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos, el órgano que fija el precio y la financiación pública de los fármacos en España, excluyó ambos tratamientos de la cartera del Sistema Nacional de Salud. La Agencia Europea del Medicamento (EMA) sí los ha aprobado por su capacidad para frenar, aunque de forma moderada, el deterioro cognitivo.

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Los especialistas insisten en que no se trata de una terapia generalizada. Para optar a ella, el paciente debe tener un alzhéimer incipiente y cumplir unos criterios clínicos estrictos. Los dos tratamientos son los primeros que actúan sobre la patología subyacente y no solo sobre los síntomas. Por eso, varias sociedades científicas defienden un acceso ordenado y progresivo, no una exclusión total.

¿A quién afecta y qué critican las organizaciones?

La Sociedad Española de Neurología (SEN) y la Confederación Española de Alzhéimer y Otras Demencias (Ceafa) denuncian que la exclusión vulnera el principio de equidad del sistema público. Ambas entidades sostienen que los pacientes que cumplen los requisitos pueden quedar en una situación de abandono si no pueden asumir el coste privado.

El presidente de la SEN, Jesús Porta-Etessam, advierte de que los neurólogos pueden enfrentarse a un dilema ético. A su juicio, el acceso dependerá de la capacidad económica de cada paciente y la exclusión puede frenar la modernización de la atención pública a las demencias.

El debate no se limita a dos medicamentos: está en juego el acceso igualitario a un tratamiento que puede retrasar la evolución del alzhéimer.

Qué cambia en la atención al alzhéimer

El director ejecutivo de Ceafa, Jesús María Rodrigo, califica de injustificable la exclusión de estos fármacos y recuerda que están disponibles en más de medio centenar de países y en la sanidad privada española. A su juicio, España se sitúa al margen de la innovación biomédica y niega a miles de personas la única opción terapéutica capaz de demorar la evolución de la enfermedad.

Rodrigo cuestiona además que los riesgos sean el principal argumento para mantenerlos fuera del Sistema Nacional de Salud. Para Ceafa, la aprobación europea debería abrir la puerta a un acceso controlado. 'No se puede poner precio a la innovación', sostiene el responsable de la confederación, que califica el retraso de incomprensible para los propios profesionales de la salud.

El Hub Alzheimer Barcelona, que agrupa a centros de referencia en Cataluña, ha pedido por carta al Ministerio de Sanidad, a la CIPM y a las consejerías una fórmula para incorporar los tratamientos al sistema público. Los expertos no plantean una entrada sin condiciones, sino un acceso ordenado que permita adaptar el sistema a una nueva etapa del tratamiento del alzhéimer.

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La decisión adoptada en julio no cierra la vía. Las organizaciones reclaman que se reconsidere la resolución y avisan de que lo que está en juego va más allá de dos medicamentos. En los próximos meses se verá si Sanidad mueve ficha.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: Sanidad excluye de la financiación pública a lecanemab y donanemab.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Pacientes con alzhéimer en fase inicial y sus familias.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Solo podrán acceder quienes paguen la sanidad privada.