La rickettsiosis por garrapata en España: el raro caso de un menor que alerta

Un estudio del Instituto de Salud Carlos III confirma en un menor un patógeno poco común transmitido por garrapatas. Te contamos qué implica y cómo proteger a tus mascotas.

Si convives con un perro, esto te interesa: una garrapata que puede engancharse a su piel acaba de recordar por qué vigilarlas es clave. El Instituto de Salud Carlos III ha confirmado un caso de rickettsiosis por garrapata en el sur de España. No es una alarma, es un aviso para reforzar la prevención.

¿Qué ha detectado el Instituto de Salud Carlos III?

El caso, atendido en enero de 2023, describe a un menor con una escara oscura en la zona genital y molestias locales. La escara es esa costra negruzca que a veces deja la picadura de una garrapata infectada. El paciente no recordaba contacto directo con artrópodos, pero dos semanas antes había estado en una zona periurbana de Granada con un perro doméstico.

Las pruebas de laboratorio fueron normales salvo una elevación de la proteína C reactiva. Los análisis serológicos para otras bacterias transmitidas por garrapatas resultaron negativos, y la ecografía descartó daño testicular. El diagnóstico se cerró mediante PCR y secuenciación: la muestra coincidía al 100% con la cepa MTU5 de Rickettsia massiliae, con un aislado previo obtenido de una garrapata del complejo Rhipicephalus sanguineus en España y, en más del 99%, con aislados de Rumanía y Túnez.

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El menor recibió tratamiento antibiótico pautado por los médicos y la evolución fue favorable. Los autores del estudio insisten en que la escara fue clave para sospechar pronto la infección y tratarla a tiempo. Es una buena noticia dentro de un caso singular.

¿Por qué importa a quien convive con un perro?

Para quien vive con perros, aquí está lo importante: las garrapatas del complejo Rhipicephalus sanguineus se consideran el principal vector. Son parásitos habituales del perro, a menudo identificados como la garrapata marrón del perro. Pueden encontrarse en zonas urbanas y periurbanas, no solo en el campo. Revisar el pelo y la piel tras cada paseo, mantener al día la desparasitación externa y acudir al veterinario ante cualquier garrapata adherida es la base de la prevención.

Una infección emergente y un posible infradiagnóstico

Desde que R. massiliae se reconoció como patógeno humano en 2006, solo se han notificado seis casos confirmados en el mundo. La bacteria se ha detectado en garrapatas y en humanos asintomáticos de Europa, África, Asia y algunas zonas de América, pero los casos clínicos siguen siendo muy escasos. Los investigadores creen que puede haber un infradiagnóstico: los síntomas son inespecíficos y la exposición a estas garrapatas se concentra en entornos periurbanos. Por eso hablan de un problema de salud pública emergente en el Mediterráneo.

Revisar el pelaje después del paseo y mantener al día el antiparasitario no es excesivo: es la barrera más eficaz para tu perro y para tu casa.

Este caso no implica que toda garrapata vaya a transmitir esta bacteria. La mayoría de las picaduras se resuelven sin infección, pero no hay que bajar la guardia. No hace falta obsesionarse, pero sí convertir la revisión en un hábito. Si tu perro o tu gato presentan fiebre, apatía o una lesión en la piel después de una picadura, consulta con un veterinario. Ante síntomas en personas, el médico es quien debe valorar.

🐾 Huella animal

  • ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Las garrapatas no son un asunto menor para la salud compartida de personas y mascotas.
  • 📌 De qué no tienes que olvidarte: Revisa a tu perro tras el paseo y mantén su antiparasitario al día.
  • ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Ante fiebre, apatía o lesiones en la piel, acude al veterinario sin esperar.