Aldi revienta el mercado con sandía al 28% por 0,49 euros el kilo: date prisa si no quieres quedarte sin ella

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Cómo es la sandía de Aldi: origen, variedad y calibre

Sandías vibrantes y un melón amarillo en exhibición en un mercado en Esmirna, Turquía.

La sandía protagonista de esta oferta es la variedad rayada sin pepitas, la más demandada por los clientes de Aldi durante los meses de calor, y se cultiva íntegramente en España. La cadena alemana trabaja con cerca de 60 proveedores nacionales de melón y sandía repartidos entre Andalucía, con especial peso de Sevilla, Cádiz y Almería, Murcia y Castilla-La Mancha, y en su surtido conviven cuatro tipos de sandía, entre ellos la negra y la rayada. Toda la producción es de origen nacional y debe cumplir la categoría I, el estándar de primera calidad, además del certificado Global GAP de buenas prácticas agrarias que la compañía exige a sus suministradores de fruta de verano. Para garantizar el abastecimiento durante la campaña, Aldi amplió un 10% sus compras de melones y sandías españolas, superando las 6.400 toneladas entre abril y septiembre.

El verdadero reclamo, no obstante, está en el precio: 0,49 euros el kilo, un 28% por debajo de su tarifa habitual, una rebaja que en plena canícula convierte esta pieza en una de las frutas más baratas de la semana. Se vende a granel, de modo que el cliente paga únicamente por el peso de la pieza que elige, sin calibres cerrados ni bandejas que encarezcan el producto, y puede ajustar la compra al tamaño de su hogar. Al tratarse de una variedad sin pepitas, la pulpa se aprovecha entera, lo que la hace muy cómoda para cortar en dados o gajos. Eso sí, es un artículo de temporada: la propia cadena advierte de que, por razones climatológicas, puede no estar disponible en todas las tiendas, así que conviene darse prisa antes de que se agote.