La política migratoria de España da un giro: las expulsiones se aceleran y el asilo se resuelve en 12 semanas. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció el martes la reforma de la Ley de Asilo y de Extranjería para agilizar la salida de quienes entran de forma irregular.
El anuncio llega casi un mes después de la crisis de Ceuta. Según fuentes policiales, más de 8.000 extranjeros siguen varados en la ciudad, mientras hasta 22 países comunitarios han considerado que el proceso de regularización masiva ha podido tener un efecto llamada.
Qué cambia en la práctica
El primer cambio está en los plazos. El procedimiento fronterizo, reservado hasta ahora a los aeropuertos, se aplicará también en Ceuta, Melilla y en las pateras. Las solicitudes de asilo quedarán resueltas en un máximo de 12 semanas: seis para la fase administrativa y seis para los recursos judiciales. Hasta ahora, entre fase administrativa y recursos, el recorrido podía alargarse cinco años.
También cambia quién puede permanecer en España mientras se resuelve la petición. Se restringe el derecho a permanecer durante la tramitación para quienes entren por Ceuta, Melilla, pateras o puestos fronterizos sin cumplir los requisitos. Se elimina además un recurso administrativo previo.
El Gobierno contempla además crear una lista de países seguros. Eso permitiría denegar con más facilidad solicitudes de Marruecos, al encajar en la definición de país con baja tasa de aceptación. La vía de pedir asilo desde embajadas y consulados se debilita, al quedar a discreción de cada representación.
La reforma también toca los tiempos de detención. El internamiento en un CIE se mantiene en 60 días, pero podrá ampliarse hasta 120 días en algunos casos si la persona solicita protección. El triaje inicial podrá pasar de 72 horas a siete días con autorización judicial y, durante el procedimiento fronterizo, de ocho a 14 días.
El asilo se resolverá en 12 semanas, pero la reforma elimina un recurso administrativo y restringe la permanencia de quienes llegan por Ceuta y Melilla.
Por qué las ONG hablan de un giro restrictivo
La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) cree que la reforma es 'regresiva' y va 'en la línea de los países con políticas más restrictivas en la UE'. La organización sostiene que no se han tenido en cuenta sus aportaciones, que el resultado es 'todo lo contrario' a un enfoque centrado en las personas y que puede poner en 'grave peligro' a quienes necesitan protección internacional.
El Pacto Europeo de Migración y Asilo, aprobado en 2024, permitía a los Estados elegir entre distintas opciones. Según CEAR, el Ejecutivo ha escogido la parte más severa de las horquillas, aunque introduce excepciones para víctimas de violencia de género o personas LGTBIQ+.
Qué puede pasar a partir de ahora
El antecedente de 2021 ayuda a medir los plazos. La Audiencia Nacional aún resuelve recursos de aquella entrada por Ceuta. La reforma quiere reducir ese recorrido a tres meses, pero concentra más decisiones en un plazo muy corto y abre dudas sobre el encaje judicial.
El presidente Pedro Sánchez comparecerá el 3 de septiembre en el Congreso para explicar la gestión de la crisis. A partir de ahí, la aplicación de la reforma dependerá del desarrollo reglamentario y de la reacción de las organizaciones que ya han advertido de posibles vulneraciones.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Gobierno ha impulsado una reforma de la Ley de Asilo y de Extranjería para acelerar las expulsiones tras la crisis de Ceuta.
- Por qué te importa: Cambia quién puede permanecer en España mientras se resuelve una solicitud de asilo y reduce los plazos a 12 semanas.
- A quién afecta: Solicitantes de asilo que entran por Ceuta, Melilla, pateras o puestos fronterizos, además de los migrantes varados en Ceuta.
- Hacia dónde vamos: Pedro Sánchez comparece el 3 de septiembre y habrá que seguir si la reforma supera los recursos judiciales.



