El capítulo 892 de ‘La Promesa’ llega este miércoles 26 de agosto a Televisión Española con varias tramas que avanzan hacia nuevos conflictos. La relación entre Martina y Adriano queda especialmente comprometida después de que Jacobo decida enfrentarse directamente a ellos y establecer una condición para mantener en secreto la traición que considera haber sufrido.
Mientras esta situación amenaza con cambiar el futuro sentimental de los personajes, Manuel y Julieta también afrontan las consecuencias de su escapada. La joven termina explicando el verdadero motivo de sus lágrimas, mientras Ciro continúa intentando aumentar el negocio del motor pese a la negativa del heredero.
La situación en el palacio tampoco mejora. La marcha de Simona y Candela obliga a buscar una solución para el servicio de cocina, mientras Alonso exige que Julio responda por su comportamiento. A todo ello se suman los planes de boda de Curro y Ángela y el regreso de María Fernández al trabajo.
‘La Promesa’ enfrenta a Martina y Adriano con el ultimátum de Jacobo

El principal conflicto del nuevo episodio de ‘La Promesa’ estará relacionado con Martina y Adriano. Jacobo ha llegado al límite de su paciencia y no está dispuesto a aceptar que ambos continúen con su relación después de lo ocurrido. Para él, la situación supone una doble traición, tanto por parte de su prometida como de quien consideraba uno de sus mejores amigos.
Por ese motivo, Jacobo reúne a Martina y Adriano y les plantea una condición muy clara. Está dispuesto a mantener en secreto lo ocurrido, pero solamente si los dos ponen punto final a su historia de amor. De esta manera, el personaje convierte su silencio en una herramienta de presión y coloca a la pareja ante una decisión complicada.
El ultimátum modifica por completo el escenario en ‘La Promesa’. Martina y Adriano ya no solamente deben enfrentarse a las dificultades derivadas de su relación, sino también a la posibilidad de que Jacobo revele la traición. La decisión que tomen tendrá consecuencias directas para los tres.
Mientras tanto, las sospechas sobre la filtración de la noticia relacionada con Máximo siguen presentes. Alonso y Leocadia quieren averiguar quién hizo llegar la información a la prensa y Lorenzo continúa situado entre las principales sospechas, aunque todavía no existe una prueba definitiva que permita responsabilizarlo.
Manuel vuelve a frenar las pretensiones de Ciro

El conflicto empresarial también gana peso en el capítulo 892 de ‘La Promesa’. Ciro pretende aprovechar el éxito obtenido con la venta del manual para ampliar todavía más el negocio y propone que el motor pueda ser comercializado por un número mayor de fabricantes.
La propuesta cuenta nuevamente con el respaldo de las ideas de Lorenzo, pero Manuel no está dispuesto a ceder. El heredero del marquesado deja claro que la decisión corresponde a él y vuelve a marcar los límites ante Ciro. La tensión entre ambos aumenta mientras el negocio se convierte en otro escenario de enfrentamiento. Julieta observa con preocupación todo lo que está sucediendo. La joven también necesita aclarar lo ocurrido después de su regreso de la escapada con Manuel. Sus lágrimas no fueron consecuencia de arrepentirse de aquellos días juntos.
Julieta le explica que lo que realmente le provoca tristeza es comprobar que aquella felicidad que compartieron lejos del palacio no puede trasladarse a su vida cotidiana. La realidad de ambos vuelve a imponerse y deja a la joven frente a una situación que no puede solucionar simplemente con sus sentimientos.
Curro quiere casarse con Ángela cuanto antes

Otra de las decisiones importantes del episodio de ‘La Promesa’ llegará de la mano de Curro. Después de todo lo ocurrido durante su relación con Ángela, el nuevo conde de Linaja comunica que quiere casarse con ella cuanto antes. La noticia ilusiona a la pareja, pero no convence a Leocadia. Para ella, el tiempo previsto resulta demasiado corto para preparar una boda de un conde.
Considera que esperar apenas un mes o mes y medio no sería suficiente para organizar el enlace como corresponde. Curro, sin embargo, no parece dispuesto a permitir que las cuestiones formales vuelvan a retrasar sus planes. Después de los obstáculos que ambos han tenido que superar, quiere avanzar con Ángela y comenzar cuanto antes una nueva etapa juntos.
María Fernández regresa y reabre el conflicto entre Carlo y Samuel
El regreso de María Fernández a su puesto de trabajo tampoco pasa desapercibido. Su vuelta provoca que vuelvan a quedar frente a frente Carlo y Samuel, cuya relación ya estaba marcada por las consecuencias del beso que condicionó su situación sentimental. Carlo lleva tiempo dando vueltas a una cuestión relacionada con Jana. Está convencido de que María nunca habría descubierto que Samuel era el padre de su hija si él no hubiera sido sacerdote o no hubiera abandonado los hábitos.
Finalmente, María responde a Carlo y le ofrece una confesión especialmente relevante. Le asegura que, si hubiera tenido la posibilidad de escoger, habría elegido a Carlo como padre de Jana. La respuesta supone un acercamiento entre ambos y recupera parte de la complicidad que habían mantenido. Sin embargo, Samuel presencia esta situación con dolor, mientras la vuelta de María al trabajo vuelve a complicar el escenario entre los tres.
Alonso exige una solución por la marcha de las cocineras

El conflicto provocado por la salida de Simona y Candela continúa afectando al funcionamiento del palacio. Alonso exige explicaciones a Cristóbal y el mayordomo señala a Julio como el responsable de haber llevado a las cocineras hasta una situación límite. Alonso quiere saber por qué no recibió antes información sobre los problemas que estaban sufriendo. Cristóbal explica que había intentado buscar una solución, aunque sus posibilidades para intervenir eran limitadas.
Ante la gravedad del problema, Alonso habla directamente con Máximo y le reclama que actúe contra Julio. El duque finalmente reprende a su ayudante y deja abierta incluso la posibilidad de despedirlo si Alonso considera que debe abandonar su puesto. Tomasa también responsabiliza a Julio del desastre ocasionado, aunque él mantiene una actitud desafiante y confía en que podrán evitar las consecuencias. Mientras tanto, Teresa y Cristóbal comienzan a buscar sustitutas temporales para cubrir las funciones que han quedado vacantes.



