1Desconecta el dispositivo de internet y de la red móvil
La primera reacción tras tocar el enlace del falso SMS de la DGT debería ser cortar de raíz la comunicación entre el móvil y los estafadores, y eso se consigue desconectando el dispositivo de internet y de la red móvil. Aunque la página parezca inofensiva, al pulsar el enlace se ha abierto un canal por el que el teléfono puede seguir enviando datos al servidor de los ciberdelincuentes: información introducida en el formulario fraudulento o archivos descargados sin permiso. Activar el modo avión, que desactiva de una sola vez los datos móviles, el wifi y el Bluetooth, interrumpe esa vía de salida y evita que un posible malware instalado en el equipo se comunique con su servidor de control para recibir órdenes o transmitir lo recopilado. Sin conexión, la información que ya esté en manos del atacante no se puede recuperar, pero se impide que siga fluyendo más, y de paso se evita que la amenaza salte del teléfono a otros aparatos de la red doméstica.
La desconexión encabeza las guías que difunden la Policía Nacional y el INCIBE precisamente porque el resto de pasos pierden eficacia si se ejecutan desde el equipo comprometido y aún conectado. Cambiar contraseñas, avisar al banco o revisar la cuenta desde el mismo móvil mientras el atacante mantiene acceso solo añade material nuevo a sus manos; por eso conviene hacer esas gestiones desde otro dispositivo de confianza y no volver a conectarse hasta haber pasado un antivirus actualizado y comprobado que el modo avión ha desactivado realmente todas las radios, incluido el Bluetooth. Antes de cortar la conexión es útil guardar capturas del SMS y de la página fraudulenta como prueba para la posterior denuncia. Y conviene recordar que la urgencia que anuncia el mensaje no existe: la DGT comunica sus multas por correo postal o mediante el servicio de notificaciones electrónicas DEV, nunca por SMS.
