Las mejores canciones que nos deja la vida de Dolly Parton

Te dejamos 8 grandes canciones de Dolly Parton para celebrar su vida y su música.

Hablar de Dolly Parton es hablar de una de las compositoras más fértiles de la música popular estadounidense: convirtió su infancia pobre en las montañas de Tennessee en materia prima de canciones y logró que lo íntimo sonara universal. Ahora que nos ha dejado, las ocho piezas de esta lista recorren su arco completo: del country tradicional de sus primeros singles al pop de su etapa más comercial, sin olvidar la balada que Whitney Houston convirtió en himno global. No están todas, pero cada una define un rasgo esencial de su voz y de su manera de contar historias.

Aquí conviven composiciones suyas, como la autobiográfica Coat of Many Colors o la despedida que se convirtió en I Will Always Love You, con piezas adoptadas que hizo suyas, como Islands in the Stream o Here You Come Again. El criterio no ha sido la posición en las listas, sino la huella que dejan en quien las escucha: la reivindicación feminista de Just Because I'm a Woman, la denuncia laboral disfrazada de éxito pop de 9 to 5 o la fragilidad de Jolene siguen diciendo algo décadas después.

5
Just Because I'm a Woman

Youtube video

Pocas canciones de Dolly Parton condensan tan bien su mirada como "Just Because I'm a Woman", la pieza que da título a su segundo álbum, publicado en 1968 cuando ella tenía 22 años y apenas llevaba ocho meses casada con Carl Dean. El origen es íntimo y brutal: una noche, su marido le preguntó si había estado con otros hombres antes de conocerle; ella respondió con honestidad y la reacción de él la dejó desconcertada. De esa conversación nació una letra que denuncia el doble rasero con una claridad inusual para el conservador sur de Estados Unidos: un hombre puede "arruinar la reputación" de una mujer y aun así casarse sin problemas, mientras a ella la juzgan para siempre por lo mismo. "Mis errores no son peores que los tuyos, solo porque soy mujer", canta, reclamando ser medida por su carácter presente y no por los prejuicios de género. En pleno auge del movimiento de liberación de las mujeres, una artista de country, un género entonces dominado por hombres, convertía su propia experiencia en una declaración política sin pedir permiso.

El mérito de la canción no es solo haber llegado antes que nadie, sino haber resistido. Tachada de demasiado "women's lib", la liberación femenina, fue castigada por las radios, que redujeron sus emisiones; aun así alcanzó el puesto 17 de la lista country de Billboard en 1968. Décadas después se ha consolidado como un himno feminista del género, incluido en recopilaciones de antologías country y reivindicado como una de las primeras grietas en el muro de un estilo musical machista. La propia Parton confirmó su importancia al bautizar en 2003 su álbum tributo "Just Because I'm a Woman: Songs of Dolly Parton" y regrabar el tema. Que la autora nunca se definiera públicamente como feminista importa poco: con esta canción demostró que entendía la desigualdad desde los 22 años y que estaba dispuesta a cantarla en el lugar más conservador de la industria musical estadounidense.