Septiembre invita a renovar la casa sin grandes compras: la interiorista Paola Hexel propone empezar por lo que ya no funciona.
En lugar de reformas o nuevas piezas, su método pasa por mirar el espacio con otros ojos. Retirar lo que ha dejado de tener sentido, recuperar los colores del verano y reorganizar lo que ya tienes son las tres patas de esta vuelta al hogar, según explica la fundadora del estudio S de Studio. La idea es sencilla: antes de abrir la cartera, abre los ojos.
El método: un cambio de mirada, no una reforma
Paola Hexel no plantea cambiar media decoración ni meterse en obras incómodas. Lo suyo es más sensorial: nutrirse de los colores, los detalles y las imágenes que se han quedado en la cabeza después de un viaje estival.
La clave está en la psicología del espacio. Se trata de analizar qué funciona y qué ha dejado de tener sentido tras los meses de desconexión. La mayoría de las estancias no necesita un cambio grande para respirar de otra manera.
Piensa en lo primero que viste al volver a casa. Si una lámpara, un cojín o una bandeja te resultó ruidosa, esa es la pieza que conviene apartar. No es limpieza, es una edición decorativa: se retira con la misma intención con la que se compró.
El verano deja una huella visual: una fachada, un mercado, una playa o el color de una terraza. Esa memoria se puede trasladar al salón en forma de textil, detalle o combinación nueva, sin comprar nada.
No hay que comprar más cosas para renovar la casa: hay que recuperar la mirada limpia de las vacaciones y soltar lo que ya no encaja.
Así de simple. A veces devolver la calma a un salón pasa por retirar una pieza que sobra, no por añadir tres nuevas. Y sin obras.
La vuelta al hogar se convierte en un ejercicio de atención: no se trata de llenar huecos, sino de dejar espacio para lo que de verdad apetece ver.
Tres gestos para aplicarlo en casa
No hace falta ser interiorista. La propia Hexel reduce su ritual a gestos que cualquiera puede replicar un fin de semana, sin taladros ni presupuestos disparados.
- Retira lo que ya no funciona. Si una pieza te molesta al mirarla desde que volviste, ese es el primer aviso.
- Recupera los colores del verano. Volver a poner un textil claro, una cerámica o una lámina que te recuerde a un buen momento cambia la luz de la estancia.
- Cambia la perspectiva. Mueve una butaca, abre una ventana o recoloca la mesa para mirar la habitación desde otro ángulo.
La psicología del espacio también se entrena: tu casa responde a cómo te sientes al atravesarla. Por eso el orden visual pesa más que el número de objetos. Si algo te frena, empieza por una bandeja, una estantería o el fondo de una habitación: los microcambios también cuentan.
No necesitas un presupuesto nuevo para probarlo. Mueve, quita y recoloca primero; si después falta algo, anótalo y espera unos días. Muchas veces la lista se enfría y desaparece.
Por qué funciona este enfoque (y qué conviene evitar)
La vuelta al cole y al trabajo intenta empujarnos a llenar el carro de novedades, pero renovar no es sinónimo de comprar. El método de Hexel conecta con una idea sostenible: el primer material decorativo que tenemos es lo que ya nos rodea.
Este enfoque evita el error típico del otoño, que es recargar los espacios justo cuando empiezan a cerrarse. Una manta más, una vela más, un cojín más y el salón queda sin aire.
Lo que propone la interiorista es lo contrario: aligerar antes de añadir. Y hacerlo con ligereza, sin plazos ni presupuestos que se escapen. La casa deja de ser un escaparate y vuelve a sentirse respirar.
En un mes en el que todo parece pedir estrenos, retirar y recolocar puede sonar poco ambicioso. Pero suele ser el cambio más limpio y, sobre todo, el que aguanta cuando pasan las semanas. La ventaja es que no requiere esperar a un cambio de temporada ni salir de compras: se puede hacer una tarde de domingo con lo que ya está en casa.
🏠 Las llaves de la noticia
- 🔑 Qué te importa: Renovar la casa en septiembre sin grandes compras empieza por retirar lo que ya no funciona.
- 💡 Por qué te importa: Cambiar la mirada y recuperar los colores del verano renueva el espacio sin gastar de más.
- 📊 Apunta estas cifras: Cero obras, cero muebles nuevos y tres gestos: retirar, recolocar y recuperar.




