La situación en Ceuta ha abierto un nuevo debate político sobre el papel que debe desempeñar la Casa Real ante la crisis migratoria y la relación de España con Marruecos. En medio de las peticiones para que intervenga directamente, el Gobierno sostiene que no ha solicitado a Felipe VI ninguna actuación concreta relacionada con Mohamed VI.
La interlocución entre el Ejecutivo y el monarca se mantiene, según las fuentes citadas, dentro de los cauces habituales y a través del presidente del Gobierno y del jefe de la Casa del Rey. Por ahora, no se contempla como una necesidad inmediata un desplazamiento de Felipe VI a Ceuta ni una conversación con el monarca marroquí.
Felipe VI queda al margen de la gestión de la crisis de Ceuta

El Gobierno no habría dado ningún paso formal para implicar a Felipe VI en la gestión de la crisis. Aunque desde el Ejecutivo se llegó a consultar al Rey sobre la conveniencia de mantener una conversación con Mohamed VI, esa llamada no se ha producido por el momento. La posibilidad de que Felipe VI contacte con el rey de Marruecos tampoco ha quedado completamente descartada. Según las fuentes gubernamentales y de la Casa Real citadas, podría producirse si el presidente Pedro Sánchez considera que la intervención resulta “útil y razonable”. Lo mismo ocurre con una eventual visita del monarca a Ceuta.
La relación entre Felipe VI y Mohamed VI tampoco se presenta como equivalente a la que mantuvieron en el pasado Juan Carlos I y Hasán II. Fuentes diplomáticas consultadas describen el vínculo actual de forma diferente: “La relación no es mala, pero es diferente”. La cuestión de una visita de Felipe VI a Ceuta permanece igualmente abierta. El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, ha señalado que el monarca mantiene ese compromiso, aunque todavía no existe una fecha fijada.
Hasta ahora, la única visita de un jefe de Estado español a Ceuta en los últimos 74 años fue la protagonizada por Juan Carlos I en 2007. Aquella estancia se prolongó durante unas cinco horas y provocó protestas por parte de Marruecos. Mientras continúa este debate institucional, la situación en la ciudad autónoma sigue siendo complicada. El Gobierno trasladó alrededor de 1.400 migrantes que permanecían instalados en la playa de El Trampolín. La ministra de Migraciones, Elma Saiz, afirmó que “muy pronto” se habilitarán nuevos recursos destinados a acoger al resto de personas que permanecen en Ceuta.
La presión de Sumar sobre Felipe VI
La posición del Gobierno contrasta con las exigencias planteadas desde su socio minoritario. Enrique Santiago, portavoz adjunto de Sumar y dirigente de IU, ha reclamado públicamente una intervención más directa de Felipe VI en la crisis. Santiago considera que el Rey debería haberse puesto en contacto con Mohamed VI desde el comienzo de la situación. En una entrevista concedida a Telecinco, calificó de “sorpresa” que esa conversación todavía no se hubiera producido y defendió que debía haberse llevado a cabo desde el primer momento por tratarse de dos países vecinos con una relación consolidada.
“Evidentemente es algo que tendría que haberse hecho desde el primer momento como países vecinos y con una relación consolidada”, sostuvo el portavoz de IU.
Santiago fue más allá al referirse al papel constitucional del monarca. “Si tenemos un jefe del Estado al que no votamos, pues obviamente debería hacer su trabajo como jefe de Estado”, afirmó. Desde su punto de vista, Felipe VI debe “cumplir con sus obligaciones” y mantener esa comunicación con el jefe del Estado marroquí.
La diferencia con el planteamiento del PSOE también aparece en el contenido que, según Santiago, debería tener esa hipotética conversación. Mientras el Ejecutivo ha destacado públicamente la colaboración de Marruecos durante las primeras horas de la llegada masiva de inmigrantes y ha definido al país como “un socio absolutamente fiable”, el dirigente de IU considera que lo ocurrido constituye un “ataque híbrido”.
Santiago sostiene que Felipe VI debería “ponerse en contacto con el jefe de Estado del país que nos ha atacado, que ha realizado un ataque híbrido en el que las víctimas claramente han sido la ciudad de Ceuta, todos los ceutíes y las 80.000 personas, migrantes, solicitantes de asilo, personas perseguidas, menores no acompañados, que han sido utilizados para realizar ese ataque híbrido”.
El debate sobre una visita del Rey a Ceuta

La presencia de Felipe VI en Ceuta es otra de las cuestiones que separan las posiciones dentro del entorno gubernamental. Enrique Santiago ha defendido sin matices que el monarca debería desplazarse hasta la ciudad autónoma.
“Debería viajar, no nos cabe ninguna duda”, manifestó. A continuación, añadió: “Por supuesto que el jefe del Estado puede visitar cualquier territorio del Estado y tiene la obligación de visitar un territorio como es Ceuta”. Desde el Gobierno central aseguran que no existe ningún impedimento para que Felipe VI viaje a Ceuta. La cuestión, según la posición trasladada por el Ejecutivo, pasa por determinar cuándo resulta conveniente hacerlo y garantizar una coordinación adecuada.
En este sentido, fuentes gubernamentales señalan que la visita debe producirse “cuando sea oportuno” y con “una coordinación absoluta al respecto”. También niegan que se haya dado “ninguna recomendación ni ninguna directriz expresa” para impedir que Felipe VI viaje a la ciudad autónoma.
Para Santiago, además, la presencia institucional no debería limitarse al Rey. El portavoz de IU ha reclamado que se desplacen a Ceuta “todas las autoridades del Estado que tengan algo que contribuir”. Según explicó, no se trata simplemente de que las autoridades “pasen por allá”, sino de que acudan “para contribuir a solucionar este problema y para dar tranquilidad a la sociedad ceutí” y transmitir que la ciudad no ha sido abandonada.
La situación migratoria eleva la tensión política
La discusión sobre el papel de Felipe VI se desarrolla mientras continúa el problema migratorio en Ceuta. Las estimaciones manejadas sitúan en aproximadamente 10.000 el número de migrantes que todavía permanecen en la ciudad, aunque no existen cifras oficiales definitivas.
Uno de los principales puntos de conflicto está relacionado con los menores. El Partido Popular mantiene su reclamación de devolver a todas las personas que entraron ilegalmente en Ceuta, incluidas las alrededor de 500 niñas que el Gobierno pretende trasladar a la Península. Desde Bruselas, en cambio, se ha insistido en el “deber” de España de proteger a los menores considerados vulnerables.
Santiago apuesta directamente por trasladar a la Península a los migrantes que continúan en Ceuta. El dirigente considera que la ciudad autónoma no puede convertirse en el lugar donde estas personas queden bloqueadas. “En la península hay condiciones para que esto no sea un problema. El descenso de las llegadas a Canarias este año ha posibilitado que ahora mismo haya más de 10.000 plazas de acogida de personas extranjeras disponibles en la península”, aseguró.
Además, precisó que esas plazas para migrantes en general son gestionadas por el Estado. El portavoz de IU también rechazó que un eventual traslado pueda generar un efecto llamada. Su posición al respecto es clara: “porque la gente sea trasladada a la península, no se va a provocar ningún efecto llamada”.
Las críticas al Rey también llegan desde el Gobierno
El debate sobre Felipe VI se produce, además, en un momento en el que el propio Ejecutivo ha registrado críticas internas hacia la actuación pública de la Corona. El ministro socialista Óscar Puente ha protagonizado durante este mes varios cuestionamientos dirigidos al monarca. Puente calificó de “absoluta ignominia” que Felipe VI apareciera junto al periodista Javier Negre durante la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella.
El ministro llegó a afirmar que el jefe del Estado que él tiene en mente “no tocaría ni con un palo” al propietario de EDATV. El responsable de Transportes también sostuvo que “su imagen se contamina” mientras que “la del sujeto con el que se fotografía se limpia”. Sus declaraciones se suman ahora a las peticiones de Sumar para que Felipe VI tenga un papel más activo ante la situación de Ceuta.




