Agosto aprieta: la factura de la luz de agosto de 2026 llega con una previsión de subida de más del 20%.
Detrás están el repunte del gas y los aires acondicionados encendidos sin descanso. Pero hay una parte del recibo que puedes recortar ya: la potencia contratada.
La subida prevista y por qué cambia el recibo
La previsión no es el único dato. El análisis de Hello Watt sobre tarifas del mercado libre muestra que la potencia ha pasado de representar el 28,9% de la factura tipo en enero de 2023 al 45,6% en junio de 2026.
Traducido: casi la mitad del recibo tipo es un fijo que no depende de cuánto encienda el horno.
El recibo total ha bajado, ojo. Pasó de 62,18 a 52,36 euros mensuales, un 16% menos, porque la energía consumida cayó un 35% mientras el coste de la potencia subió un 28%.
Eso significa que el ahorro por consumir menos ya no llega tan lejos si no revisas el fijo. Sobre todo en segundas residencias o viviendas de uso ocasional.
El recibo baja, pero la potencia manda cada vez más: casi la mitad de lo que pagas ya no depende de tu consumo.
La potencia contratada, al detalle

La potencia contratada es la capacidad máxima que puedes usar a la vez sin que salte el limitador. Pagas por ella aunque no la uses. Qué es la potencia eléctrica, en la Wikipedia.
Un 34% de los hogares analizados por la OCU tenía más potencia de la necesaria. Ajustarla permitiría ahorrar 88 euros al año de media.
El dato no vale para todos: sale de una muestra de casi 10.000 facturas entre octubre de 2025 y marzo de 2026. Apenas un 2% de los consumidores analizados tenía contratadas dos potencias diferenciadas para aprovechar periodos horarios.
Ajustar la potencia: 88 euros que están sobre la mesa
Para saber si te sobra potencia, mira tu factura. Si los plomos no saltan ni en verano con el aire, el horno, y el lavavajillas a la vez, probablemente puedas bajarla.
La OCU calcula una media de 88 euros al año para los hogares con potencia de sobra. No es una fortuna, pero llega para pagar varios recibos de luz o un mes de comunidad.
Además de bajar potencia, compara bien. La OCU detectó diferencias de hasta 450 euros anuales entre ofertas para un suministro equivalente. Dos hogares con consumos similares pueden pagar hasta un 57% más al año según la compañía.
Dentro de una misma comercializadora, los casos extremos también superan los 400 euros anuales. La organización relaciona estas diferencias con las revisiones de precios y las condiciones de cada contrato.
No es un problema nuevo. Desde enero de 2023, el consumidor tipo paga menos por la energía pero bastante más por la potencia: el término fijo (la parte fija que pagas sí o sí cada mes) pasó de 18,67 a 23,88 euros. En tres años ha ganado casi 17 puntos de peso dentro de la factura. Mirar solo el precio del kWh ya no basta.
El problema no es solo la subida; es la inercia. Seguimos pagando por potencia como si viviéramos cinco en casa cuando en realidad somos dos. Por eso la OCU insiste en revisar el contrato cada año, no solo cuando llega la ola de calor.
Ojo: no bajes la potencia a ciegas. Si un día necesitas encender la vitro, el horno y la bomba de calor a la vez, un margen demasiado justo puede hacer saltar el limitador. Revisa tu consumo máximo real antes de tocar nada.
Esta semana, coge el recibo y localiza la línea de potencia contratada. Si vives solo, trabajas fuera todo el día o tienes una segunda residencia, es probable que te sobren un par de kW. Y ese recorte no depende del precio del gas.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? La factura de agosto llega con previsión de subida de más del 20% y el peso de la potencia roza la mitad del recibo tipo.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? Sobre todo a segundas residencias y hogares con poca ocupación; un 34% paga potencia de más.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Revisa la potencia contratada y compárala con tu uso real para ahorrar hasta 88 euros al año.



