Potencia contratada luz: un tercio de los hogares paga más de lo que necesita y así puedes ahorrar

El término fijo ha pasado del 28,9% al 45,6% de la factura tipo en tres años. La OCU calcula que ajustar la potencia ahorra una media de 88 euros al año. Te contamos cómo saber si pagas de más.

Si vives en un piso pequeño, pasas temporadas fuera o tienes una segunda residencia, es muy posible que estés pagando de más por la potencia contratada de la luz. La OCU acaba de ponerle cifra a la sospecha: el 34% de los hogares analizados tenía contratados más kilovatios de los que realmente necesita.

Traduzco. La potencia contratada es la capacidad máxima de electricidad que puedes usar a la vez en casa, los kilovatios que tienes disponibles para no quedarte a oscuras al encender el horno y la lavadora al mismo tiempo. Se paga siempre, consumas o no. Si quieres más contexto técnico, la potencia eléctrica se mide en kilovatios.

Qué ha cambiado en tu factura (y por qué el fijo pesa tanto)

Según un análisis de Hello Watt recogido por El Periódico de la Energía, el término fijo asociado a la potencia ha pasado de representar el 28,9% de una factura tipo en enero de 2023 al 45,6% en junio de 2026. En resumen: casi la mitad del recibo ya no depende de cuánto gastas, sino de cuánta capacidad tienes contratada.

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El giro es llamativo porque la factura total no ha subido. Ha bajado. El recibo mensual analizado pasó de 62,18 euros en enero de 2023 a 52,36 euros en junio de 2026, un 16% menos. Lo que ocurre es que el coste de la energía consumida se desplomó un 35%, mientras que el importe por potencia subió un 28%.

No es magia: la electricidad que consumes se abarató lo bastante como para disimular el encarecimiento del fijo. El problema es que la parte fija de la factura crece y se queda igual de alta aunque tu consumo baje. Y en viviendas con poco uso, ese peso es aún mayor.

Un matiz importante. El 45,6% no es el porcentaje de la potencia en la factura media de todos los hogares. Corresponde a un consumidor tipo con 4,4 kW de potencia contratada y un consumo de 250 kWh al mes, tomando como referencia siete comercializadoras del mercado libre.

El fijo ya no es un detalle: en tres años ha pasado de ser menos de tres de cada diez euros del recibo a rozar la mitad.

Cómo saber si pagas de más y cuánto puedes ahorrar

Aquí viene lo que toca revisar. La OCU ha analizado casi 10.000 facturas del mercado libre correspondientes al periodo entre octubre de 2025 y marzo de 2026, y su conclusión es clara: un 34% de esos hogares tenía más potencia de la necesaria.

Para esos casos, el ahorro medio calculado es de 88 euros al año. No es una suma enorme, pero sale de un ajuste que muchos pueden hacer en una llamada o desde el área de clientes de su compañía.

La segunda residencia es el caso extremo. Una casa que permanece vacía buena parte del año consume muy poca electricidad, pero sigue pagando el término fijo. Si no revisas la potencia, por mucho que apagues todo, la factura apenas se mueve.

Otro dato revelador: apenas un 2% de los consumidores analizados tenía contratadas dos potencias diferenciadas, una opción que permite disponer de distintos niveles según el periodo horario. Casi nadie la usa, y puede encajar en hogares con calefacción eléctrica o con aire acondicionado estacional.

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ahorrar factura luz

Por qué conviene comparar más allá del precio del kilovatio hora

La OCU también muestra que la factura varía muchísimo según la compañía. Un hogar con un perfil de consumo similar puede llegar a pagar hasta un 57% más al año dependiendo de la comercializadora, con diferencias de hasta 450 euros anuales para un suministro equivalente.

Las diferencias no están solo entre compañías. Dentro de una misma comercializadora, la mitad de los clientes se mueve en una horquilla de 230 euros al año, y en los casos extremos se superan los 400. Las revisiones de precios y las condiciones del contrato explican parte de ese baile.

La lección es directa: mirar solo el precio del kWh no basta. Dos hogares con consumos similares pueden acabar pagando cifras muy distintas si han contratado potencias o tarifas diferentes.

Aquí es donde merece la pena tomarse diez minutos. Revisa la factura, mira cuántos kW tienes contratados y pregúntate cuánta potencia usas de verdad. Si tu vivienda ha cambiado de uso en el último año (te mudaste, se fue un inquilino, teletrabajas menos), probablemente esa cifra esté desfasada.

El precedente confirma la tendencia: desde enero de 2023, ese consumidor tipo paga casi 15 euros mensuales menos por la energía consumida, pero algo más de 5 euros más por la potencia. La factura mejora, pero el margen de ahorro se esconde en un fijo que nadie mira.

No se trata de perseguir la tarifa perfecta. Se trata de no pagar por una capacidad que no usas.

En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 💸 ¿Qué ha cambiado? El término fijo ya supone el 45,6% de la factura tipo analizada, casi el doble que en 2023.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? Sobre todo a segundas residencias y hogares que consumen poco o pasan temporadas vacíos.
  • ¿Qué puedes hacer al respecto? Revisa los kW contratados en tu factura y compáralos con tu consumo real; ajustar puede ahorrarte 88 euros al año.