El decreto ley de vivienda ya está en el BOE: si dejas el piso, no indemnizas al casero.
Publicado este miércoles en el Boletín Oficial del Estado, el texto retoca el artículo 11 de la LAU, la Ley de Arrendamientos Urbanos. Hasta ahora, un inquilino podía desistir del contrato tras seis meses de alquiler, avisando con 30 días de antelación, pero compensando al propietario con una mensualidad de renta por cada año que quedara por cumplir. En la práctica, el casero se quedaba con parte de la fianza. Con la nueva redacción, esa compensación desaparece por completo.
Qué cambia exactamente en tu contrato
Las condiciones para irte no se tocan: seis meses de contrato y un preaviso de 30 días. Si cumples las dos, la salida es libre y no cuesta nada. El matiz que casi nadie cuenta es el otro: si te marchas antes de esos seis meses, no puedes acogerte al desistimiento previsto en la norma y el contrato se considera incumplido.
En ese escenario entra el artículo 27 de la LAU, que remite al Código Civil: el propietario puede exigir el cumplimiento del contrato o reclamar daños y perjuicios. Traducido: la compensación automática desaparece, pero la puerta de las reclamaciones sigue abierta cuando la salida llega muy pronto.
A quién afecta y qué se lleva cada parte
El alcance es amplio. El cambio se aplica a los contratos de vivienda habitual que ya están firmados y a los que se firmen a partir de ahora, cerca de dos millones de contratos, según las cifras del sector que recoge Expansión.
La otra cara la firman los propietarios, que pierden la compensación con la que cubrían el hueco entre un inquilino y el siguiente. Cuando el piso se queda vacío, esos meses sin renta los asume el propietario. El texto añade, eso sí, una vía para que el arrendador recupere la vivienda si la necesita, de modo que el cambio no va solo en una dirección.
El inquilino gana libertad para mudarse; el propietario pierde la compensación que hasta ahora amortiguaba el hueco entre un contrato y el siguiente.
Para quien vive de alquiler, el efecto se nota en el bolsillo: en un piso de 900 euros al mes al que le quedaran dos años por delante, la compensación pactada podía acercarse a los 1.800 euros, y esa factura desaparece ahora del contrato.
La norma llega, además, en pleno debate sobre las prórrogas de los contratos: según el mapa que publica elDiario.es, esas extensiones alcanzan ya a 1,9 millones de inquilinos. El texto incluye otras medidas de vivienda, según el repaso que publica La Marea.
El precedente de 2023 y el trámite que queda en el Congreso
No es la primera vez que las reglas del alquiler se mueven con los contratos ya firmados. La reforma de 2019 alargó la prórroga obligatoria hasta los cinco años, siete si el arrendador es una empresa, y la ley de vivienda de 2023 limitó la subida anual de la renta con un índice oficial. Durante la pandemia, el Gobierno ya había tirado de prórrogas extraordinarias para retrasar el final de contratos en situaciones delicadas.
Queda el trámite parlamentario. Un decreto ley es una norma de urgencia que el Gobierno aprueba sin pasar antes por las Cortes, pero que después debe convalidar el Congreso en el plazo máximo de un mes. Si no lo convalida, decae; si lo hace, sigue vigente y varios grupos pueden pedir que se tramite como proyecto de ley para introducir cambios. El primer filtro llega en las próximas semanas, con los contratos ya bajo las nuevas reglas.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El real decreto ley publicado en el BOE cambia el artículo 11 de la LAU: quien deja el piso tras seis meses y avisa con 30 días ya no indemniza al casero.
- Por qué te importa: Salir del alquiler deja de tener coste una vez superado el medio año, siempre que cumplas el preaviso de 30 días.
- A quién afecta: A los contratos de vivienda habitual ya firmados y a los nuevos, cerca de dos millones según el sector, y a los propietarios que pierden esa compensación.
- Hacia dónde vamos: El Congreso debe convalidar el decreto en el plazo máximo de un mes y varios grupos pueden pedir tramitarlo como proyecto de ley con cambios.



